Filitas y Lutitas 2019

Original mineralidad
Botella 75cl.

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El nombre, que alude a dos tipos diferenciados de roca, deja a las claras su inequívoco carácter mineral, aportado por la composición de los suelos donde crece su viñedo de origen, en pleno corazón de la Axarquía. Filitas y Lutitas 2019 es uno de los sorprendentes vinos de la joven bodega malagueña Viñedos Verticales, un varietal de moscatel de Alejandría, con un toque de Pedro Ximénez, distinguido por una crianza de 10 meses en un fudre de roble de más de 100 años de antigüedad en el que se envejeció brandy. Intenso, concentrado, sabroso y con volumen.

Características de consumo

Temperatura servicio

Degustar a una temperatura entre 8 y 10º C

Características generales

Tipo de vino

Blanco dulce

Variedad de uva

10% Pedro Ximénez, 90% Moscatel

Tipo de barrica

Fudre de roble 3.300 litros

Tipo de botella

Borgoñona

Permanencia en barrica

10 meses

Capacidad (cl)

75

Notas de cata

De color amarillo pálido con reflejos dorados.

Nariz intensa, donde se muestra muy complejo con marcados aromas a tomillo, romero, fruta de hueso y membrillo, sobre un fondo mineral y de brandy.

En boca resulta redondo y sabroso, con volumen, buena acidez y un final persistente y salado.

La bodega

Viñedos Verticales es el proyecto en la Axarquía malagueña de dos amigos, Juan Muñoz, tercera generación de viticultores y bodegueros en la comarca, y el enólogo Vicente Inat. La bodega inició su andadura en 2015, en la localidad de Moclinejo, en cuyo término se localizan las pequeñas parcelas en las que se reparten sus 8 hectáreas de viñedo.

Como su propio nombre indica, la principal seña de identidad de Viñedos Verticales es la singular ubicación de las cepas que trabajan. Con una edad de 40 a 100 años, éstas se disponen en pendientes pronunciadas, de suelos de pizarra, a una altitud de entre 400 y 1000 metros sobre el nivel del mar, que también deja sentir su influencia dada su proximidad. Por lo escarpado del terreno, la viticultura practicada es tradicional e incluye laboreo con mulos, siendo la moscatel la variedad mayoritaria de su cultivo, que también completan castas como la Pedro Ximénez, o las más minoritarias doradilla y rome.

El trabajo en viñedo, respetuoso con el medioambiente, tiene su continuación en bodega con una elaboración despojada de artificios y añadidos innecesarios, basada en fermentaciones naturales y crianzas en tinas de madera, fudres de más de 100 años y trujales de hormigón. Una filosofía comprometida con la tradición y las propias raíces que, bajo la D.O. Málaga y Sierras de Málaga, da vinos de gran calidad y limitada producción, de marcada personalidad, perfil mineral y gran longevidad.