Nos trasladamos al Ródano, en el sureste de Francia, para traeros una selección excepcional de vinos de una región vinícola en pleno auge. La demanda de sus etiquetas no deja de crecer, y no es para menos. Por un lado, Domaine Saint-Etienne Caprea 2018, un tinto que combina garnacha y syrah -las dos variedades más representativas del Ródano- con un toque de marselan, dando lugar a un coupage expresivo dominando por las notas de frutos rojos silvestres, con taninos sedosos y agradable persistencia. Junto a él, la elegancia del blanco Domaine Combe Pilate Chasselas 2022, elaborado con la singular uva chasselas y criado sobre lías. Ambos llevan el sello de calidad de M. Chapoutier: una bodega familiar convertida en uno de los grupos vinícolas más célebres de Francia.
Como decíamos, el Ródano vive un momento de esplendor, gracias, sobre todo, a la excelente relación calidad-precio de sus vinos frente a zonas míticas como Borgoña o Burdeos. En esta región destaca M. Chapoutier, bodega con orígenes en 1808, dirigida hoy por Michel Chapoutier. Con más de 160 hectáreas de viñedo en propiedad, esta firma se ha convertido en referente por su compromiso con la biodinámica y la meticulosa selección de terroirs tanto en Francia como en otros países.
Domaine Saint-Etienne Le Caprea 2018 es un vino tinto ecológico elaborado en la finca Domaine Saint-Etienne, situada en Montfrin (Gard), dentro de la región de Occitania. Hace casi una década, Michel Chapoutier adquirió esta propiedad atraído por la calidad excepcional de sus viñedos cultivados en ecológico. Este tinto combina las uvas syrah, garnacha y marselan, variedades que se vinifican por separado en depósitos de hormigón utilizando levaduras autóctonas. Tras el ensamblaje, el vino madura entre 7 y 10 meses en los mismos depósitos.
Por su parte, Domaine Combe Pilate Chasselas 2022 está elaborado al 100% con la variedad chasselas, que produce blancos con intensas notas frutales. Procede de la IGP Collines Rhodaniennes, una región privilegiada para las variedades blancas localizada en el norte del valle del Ródano, donde las vides crecen sobre suelos de arcilla y piedra caliza. La vendimia manual garantiza una selección meticulosa de los racimos, mientras que su vinificación combina en partes iguales depósitos de acero inoxidable y barricas de roble, seguida de una crianza de 10 meses sobre lías, lo que le confiere volumen y elegancia. Un vino con personalidad.
En definitiva, una colección perfecta para descubrir la esencia de la exitosa zona del Ródano ¡No te la pierdas!
REF. 225114