Señorío de Amézola Reserva 2012 es un reserva que aúna lo mejor de la tradición y la modernidad riojana, concebido por una de las bodegas con más prestigio de Rioja Alta, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XIX.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
5% Graciano, 85% Tempranillo, 10% Mazuelo
Tipo de barrica
Barricas de roble americano y francés
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
22 meses
Capacidad (cl)
75
Señorío de Amézola Reserva 2012 está elaborado a partir de una minuciosa selección de uvas procedentes de las 70 hectáreas de viñedos que rodean a la bodega Amézola de la Mora -de estilo ‘château’-, y recibió una larga crianza de 22 meses en barricas de roble americano y francés que le aporta complejidad, equilibrio y profundidad.
Los orígenes de Bodegas Amézola de la Mora se remontan a principios del siglo XIX en Torremontalvo (Rioja Alta). Tras casi un siglo de inactividad, en 1986 los hermanos Íñigo y Javier Amézola, bisnietos del fundador, reactivaron la bodega hasta convertirla en una de las más importantes de la D.O.Ca. Rioja. A día de hoy, elabora una completa gama formada por más de media docena de vinos de una calidad más que notable.
Bodegas Amézola de la Mora, de estilo ‘château’, cuenta con calados y cuevas subterráneas y 70 hectáreas de viñedo propio de las variedades tempranillo, mazuelo, graciano y viura.
Su Señorío de Amézola Reserva 2012 es ideal para acompañar carnes blancas, como solomillo de cerdo con salsa de hongos y verduritas o unas chuletas de cordero a la parrilla; o bien carnes de vacuno, como ternera estofada con verduras de temporada.
Hermoso color rojo cereza picota con ribete granate, brillante y luminoso.
En nariz destacan las notas especiadas de canela y vainilla; en segundo plano aparecen recuerdos de anís y un toque ahumado. Final con recuerdos de cerezas y arándanos rojos muy maduros.
En boca es redondo, equilibrado y delicado, con taninos nobles y pulidos que tapizan un agradable paso de boca con unas buenas sensaciones tác¬tiles. Excelente acidez que prolonga el paso de boca. Abundantes notas de fruta ma¬dura fundidas con agradables notas que aporta su crianza en roble (especias). Final delicado, complejo y con buena persistencia (notas especiadas y frutales).
Los orígenes de Bodegas Amézola de la Mora se remontan a principios del siglo XIX en Torremontalbo (La Rioja Alta). A finales de ese mismo siglo, la plaga de la filoxera obligó a su propietario a interrumpir su actividad vinícola de forma indefinida. El parón duró hasta 1986, cuando los hermanos Íñigo y Javier Amézola, bisnietos del fundador, reactivaron la bodega hasta convertirla en una de las más importantes de la región.
Aunque actualmente son las hijas de Íñigo quienes gestionan la bodega, la propietaria es Cristina Amézola Downes, madre de las mismas y viuda de Íñigo. Este cambio generacional supone que el proyecto se perpetuará en el tiempo con misma lucidez que hasta ahora. La bodega, de estilo château, cuenta con calados y cuevas subterráneas y 70 hectáreas de viñedo propio. Elabora una completa gama formada por siete vinos de una calidad media más que notable.