El vino gallego a examen: tendencias y vinos top en el informe ‘Top 100 Galicia 2026’
El informe ‘Top 100 Galicia 2026’, elaborado por Beth Willard para Tim Atkin, ofrece una radiografía completa del momento que vive el vino gallego. El estudio, recién publicado, analiza las últimas novedades en las denominaciones de origen de Galicia -con excepción de la D.O. Rías Baixas– y destaca la riqueza vitícola de la región. A pesar del clima atlántico y sus retos, Willard subraya la grandeza de los viñedos en Valdeorras, Monterrei, Ribeiro y Ribeira Sacra.
El reportaje también explora las tendencias que están marcando el futuro del vino gallego, como el auge de las variedades autóctonas. Albariño, godello y mencía lideran una revolución que ha impulsado nuevas plantaciones y la elaboración de vinos monovarietales en la última década. Willard dedica especial atención al godello, al que define como “la última maravilla del panorama vinícola español”.
En cuanto a las puntuaciones, el informe sitúa la excelencia del vino gallego en tres blancos que alcanzaron los 98 puntos: Regueirón Godello 2024 (Virgen del Galir, D.O. Valdeorras), As Viñas 2023 (Viños de Encostas-Xosé Lois Sebio, D.O. Ribeiro) y Dona Blanca de María 2019 (Quinta da Muradella, D.O. Monterrei). Esta última bodega también ha conseguido 98 puntos con el tinto Quinta da Muradella 2020 (D.O. Monterrei).
El análisis no pasa por alto los desafíos recientes, como los incendios forestales que afectaron a Galicia en el verano de 2025. Aunque la producción se vio comprometida, la mayoría de los vinos afectados fueron sometidos a procesos rigurosos para eliminar cualquier rastro de humo. El resultado: una cosecha 2025 que, pese a las dificultades, promete muchos vinos excelentes.
La tendencia: uvas autóctonas al alza
Ante un clima cada vez más impredecible, las variedades autóctonas gallegas demuestran una gran resiliencia y adaptación. Además, aportan un carácter único que distingue los vinos del noroeste frente al resto de España.
Entre las tendencias más destacadas en la producción gallega menciona el auge de las variedades albariño, godello y mencía, que ha impulsado nuevas plantaciones y la elaboración de vinos monovarietales en la última década. El godello, en particular, se ha convertido en protagonista indiscutible: el informe recoge numerosos ejemplos excepcionales y señala que sus mejores condiciones de cultivo se encuentran en el interior de Galicia.
El impacto de este éxito es evidente: la superficie plantada de godello en España ha crecido más de un 70% en la última década, impulsada principalmente por Galicia. Solo en la D.O. Valdeorras, esta uva casi ha duplicado su extensión. Beth Willard señala que la popularidad de la godello en el mercado es indiscutible, pero que su futuro dependerá de la calidad y de la expresión del ‘terroir’.
Otra variedad que recupera protagonismo es la brancellao, antaño la más plantada en Galicia. Aunque algunos productores llevan tiempo elaborando buenos vinos con ella, cada año surgen más ejemplos de alta calidad. Esta uva, además, se integra a la perfección en ensamblajes con otras variedades locales como sousón y caíño. Entre los mejores tintos gallegos, destacan combinaciones de estas uvas.
D.O. Ribeiro: treixadura y Valle del Avia como estrellas
La D.O. Ribeiro cuenta con 101 bodegas, 1.264 hectáreas de viñedo y 1.515 viticultores. En la cosecha 2025 se recogieron 8.116.921 kilos de uva, un 27 % menos que el año anterior, de los cuales aproximadamente el 95% fueron variedades blancas.
La reducción de la producción se debió a diversas presiones: la prolongada sequía, las altas temperaturas y la aparición de mildiu velloso, factores que afectaron a toda Galicia. Además, la región continúa perdiendo superficie de viñedo por el abandono de explotaciones y los incendios forestales del verano. A pesar de estas dificultades, la menor producción y la selección más rigurosa de viñedos dieron como resultado una calidad notablemente alta. Ribeiro mantiene su apuesta por la diversidad y la excelencia, ofreciendo vinos blancos y tintos con personalidad propia.
El Valle del Avia, corazón histórico del Ribeiro, sigue el curso del río Avia y concentra algunos de los mejores productores de la denominación. Sus viñedos se extienden por terrazas, laderas y fondos de valle, sobre suelos aluviales y el característico sábrego (granito arenoso descompuesto). Entre los nombres más destacados de esta subzona figuran Coto de Gomariz, Sanclodio, Viños de Encostas-Xosé Lois Sebio, Manuel Formigo, A Vilerma y Viña Meín/Emilio Rojo.
Durante décadas, Ribeiro fue sinónimo de blancos frescos y asequibles, pero hoy la calidad demuestra la seriedad de sus uvas. Beth Willard apunta que hay muchas variedades blancas interesantes que se combinan para producir ensamblajes complejos y también para dar vinos con un gran potencial de envejecimiento. Aquí brilla la treixadura, uva que destaca por su capacidad de guarda gracias a su acidez y a la riqueza de su extracto.
D.O. Valdeorras, feudo de la godello
La D.O. Valdeorras cuenta con 40 bodegas, 1.300 hectáreas de viñedo y 1.300 viticultores. En la cosecha 2025 se recogieron 7.551.134 kilos de uva, lo que supone un 8% menos que el año anterior, aunque todavía representa un 20% más que la media de la última década, gracias al notable incremento de las plantaciones de godello, que prácticamente se han duplicado en este periodo.
La godello reina en Valdeorras: representa el 93% de los vinos blancos y aportó 6 millones de kilos en 2025, equivalentes al 83 % de la producción total. Además, el informe subraya el verdadero potencial del godello: su capacidad para expresar el ‘terroir’.
Dentro de la D.O. Valdeorras, Beth Willard destaca la extraordinaria zona de Éntoma, en el este de la denominación, en las laderas del Sil, justo donde la región se encuentra con las montañas que la separan del Bierzo. Aquí, los suelos graníticos aportan mineralidad y tensión a los vinos. Los blancos de productores como Valdesil destacan por su energía y matices frutales, mientras que los tintos son delicados, florales y con una marcada personalidad atlántica, similar a algunos vinos del Bierzo.
Aquí, en Éntoma, se encuentra Virgen del Galir, bodega que se ha subido al podio por partida doble, con su blanco Regueirón Godello 2024 elegido por Beth Willard como ‘Blanco del Año’, y su director Miguel Tienda elegido ‘Enólogo del Año’.
D.O. Ribeira Sacra, la excepción tinta en el vino gallego
La D.O. Ribeira Sacra es la única denominación gallega dominada y recnocida por sus vinos tintos. Se sitúa en el punto de encuentro entre Valdeorras y Ribeiro. Cuenta con 95 bodegas, 1.265 hectáreas de viñedo y 1.743 viticultores. Y en la cosecha 2025 se recogieron 4.617.965 kilos de uva.
La denominación tiene en la mencía su variedad estrella, con 3,2 millones de kilos sobre un total de 3.552.736 kg de tintas. Le siguen las tintas brancellao (75.155 kg) y merenzao (49.889 kg). En cuanto a blancos, la producción alcanzó 1.065.229 kg, dominada por godello (924.869 kg), junto a albariño (61.893 kg) y treixadura (56.766 kg).
Entre las subzonas, el informe destaca Val do Bibei, en la frontera sur de la denominación, donde el río Bibei separa Ribeira Sacra de Valdeorras. Val do Bibei es una subzona singular que combina tintos y blancos, y que incluso cruza los límites de ambas denominaciones. Aquí se encuentran los viñedos donde Rafael Palacios y Telmo Rodríguez elaboran algunas de sus mejores cuvées: O Bolo y Santa Cruz (Valdeorras). Los vinos de esta zona revelan la energía granítica del terroir, con blancos estructurados y minerales y tintos delicados, florales y con tensión, en un perfil que recuerda a los vinos atlánticos del Bierzo.
Entre las bodegas más notables de la D.O. Ribeira Sacra el informa señala a Tolo do Xisto y Via Romana, con puntuaciones de hasta 95 puntos para sus vinos.
D.O. Monterrei, la más pequeña del vino gallego
La D.O. Monterrei cuenta con 29 bodegas, 852 hectáreas de viñedo y 397 viticultores. En 2025 alcanzó una cosecha récord de más de 8 millones de kilos, impulsada principalmente por las nuevas plantaciones de godello. La mayoría de la uva recolectada fue blanca, con 6,3 millones de kilos, y la Godello representa el 81 % de estas variedades, lo que equivale al 64 % de la producción total. Entre las tintas, la mencía es la más relevante, con un 16 % del total.
Monterrei ofrece una combinación de blancos y tintos con un enfoque claro: frescura y expresión del terroir. Los vinos que no se vieron afectados por la proximidad de los incendios destacan por su equilibrio y frescura, con menor impacto del calor extremo y la sequía que marcaron cosechas anteriores.
Entre los reconocimientos más importantes figura el ‘Vino Tinto del Año’, otorgado a Quinta da Muradella Tinto 2020 (D.O. Monterrei). Además, bodegas como Triay y Terras do Cigarrón consolidan su prestigio con vinos que alcanzan hasta 94 puntos, como Tolo do Xisto y Godello y Treixadura. En Monterrei también se encuentra la firma que según Beth Willard se corona como ‘Cooperativa del Año’: Bodegas Mara Martín (integrada en el grupo Martín Códax).
En definitiva, el informe confirma que el vino gallego vive un momento de esplendor, donde la apuesta por las variedades autóctonas y la excelencia en cada denominación consolidan a la región como uno de los grandes referentes del vino en España.
