Protos, recorrido por sus vinos: la evolución de un grande
El 3 de febrero Protos fue la protagonista de una cata magistral en Enofusión. Guiados por la enóloga Marinela Bonilla (mano derecha del Director Técnico de la bodega, José Carlos Guzmán), tuvimos el privilegio de catar añadas históricas y auténticas primicias. Un recorrido por los vinos de esta prestigiosa bodega que nos permitió vivir su particular evolución enológica.
Para quienes todavía no conozcan qué significa Protos en el vino español, decir que fue (a excepción de Vega Sicilia) la primera bodega de Ribera del Duero: fundada en 1927 tras la unión de 11 viticultores de Peñafiel, y una de las bodegas que promovieron la creación de la Denominación de Origen Ribera del Duero (1982). Ubicada en Peñafiel, donde se encuentra la vieja bodega a los pies del Castillo, con 2 km de galerías excavadas en la montaña donde los vinos se crían en unas condiciones naturales inmejorables; y, unida por un túnel subterráneo, la nueva y espectacular bodega, diseñada por Richard Rogers.
Protos es una de esas grandes bodegas en las que la calidad guía su filosofía de trabajo, y sabe que para conseguirla es imprescindible una uva de primera. Por eso, mientras que el reglamento de la Denominación de Origen permite un rendimiento de hasta 7.000 kg de uva por hectárea, Protos exige un máximo de 5.000 kg. Además cuenta con un enorme potencial de viticultura que le permite destinar cada racimo a una tipología determinada de vinos. Otro de los pilares de su filosofía es la constante renovación del parque de barricas (con máximo de 4 años). Desde 2006, Protos también está en la D.O. Rueda, en el municipio de La Seca, donde elabora interesantes verdejos.
Pero vayamos a la cata, que empezó precisamente con dos blancos elaborados en Rueda que probamos en primicia (saldrán al mercado en los próximos meses): Protos Verdejo 2014 y Protos Verdejo Fermentado en Barrica 2013. La verdejo es de las pocas uvas españolas que nos permiten las dos versiones: blancos jóvenes y blancos en contacto con la madera.
Protos Verdejo 2014 camina en la línea de los clásicos verdejos. Un blanco del que Protos elabora 1 millón de botellas, demostrando una vez más que en esta bodega cantidad y calidad caminan de la mano. La vendimia se realiza de noche para evitar la oxidación de la uva; después, fermentación a baja temperatura (13.5º) para preservar los aromas, seguida de una crianza de dos meses sobre lías en depósitos. Esta crianza sobre lías le otorga un extra de calidad. Como pudimos comprobar en la cata, Protos Verdejo ofrece una boca más grasa y untuosa que los verdejos tradicionales de “copeteo”. Un blanco para llevar a la mesa que siempre será un acierto si nos encontramos ante una carta de vinos sin saber qué elegir.
En cuanto al Verdejo Fermentado en Barrica 2013 -de este vino sólo se han producido 6 mil botellas-, se elabora con viñedos de 20 años de edad, también vendimiados a mano. A diferencia del verdejo clásico, éste fermenta en barricas y, a continuación, permanece 6 meses criándose en roble francés y un año más en botella para que se integren los aromas (saldrá al mercado esta primavera). En nariz seduce con su toque de madera fina (que no da tostados, sino recuerdos de pastelería, mantecas y frutos secos) muy bien ensamblada con las notas frutales. Mientras que en boca disfrutaremos de un blanco con más cuerpo y estructura, ideal para tomar con pescados grasos y en salsa.
Tras los blancos, llegó el momento de catar los tintos: cuatro tintos elaborados con tempranillo (uva reina de Ribera del Duero) a partir de viñas de más de 50 años de edad vendimiadas a mano. Racimos que una vez en bodega pasaron por mesa de selección. Máximo mimo que también se lleva a las barricas: siempre barricas nuevas o de 1 año.
El primero en descorcharse fue Protos Gran Reserva 1999, de añada Excelente. Una joya que ya no está en el mercado y que muestra el estilo más clásico de la bodega, con una nariz dominada por las notas de cuero, tacaco y especias y una boca amable y sedosa. Un gran reserva que ha evolucionado de manera espléndida y que mantiene la viveza a pesar del paso del tiempo.
Pasamos al siglo XXI degustando Protos Selección 2001, también de cosecha calificada como Excelente en la D.O. Ribera del Duero, y criado 18 meses en barricas de roble. Un vino importante en la historia de esta bodega, pues supuso la inauguración de una gama más moderna que apostaba por elaborar parcelas concretas por separado, atendiendo a su mayor calidad. Así, este Selección 2001 es el resultado de vinificar parcelas seleccionadas de cepas viejas, que fermentaron en pequeños depósitos. Un tinto con notas de frutas negras, café, caramelo, cacao… que sorprendió en boca por su poderoso tanino.
Seguimos con Protos Gran Reserva 2006, un tinto que muestra un estilo más actual dentro del segmento de los grandes reservas, criado exclusivamente en barricas nuevas de roble francés. Excepcional y con una larga vida por delante, con más capa y color que los clásicos grandes reservas y notas de fruta en licor todavía presentes, muy potente y equilibrado. Ideal para acompañar un cochinillo, lechazo o chuletón.
Para cerrar la cata, el vino más mimado de la bodega: Protos Selección Finca el Grajo Viejo, del que degustamos en primicia la cosecha 2012 (todavía permanece en bodega armonizándose en botella para salir al mercado el próximo mes de julio). Finca El Grajo Viejo supone un paso más en el camino que Protos inició con su Selección 2001. Al Grajo Viejo se destinan las mejores uvas y barricas. Concebido con viñas de 70 años de antigüedad, con profundas raíces que se hunden en suelos con limos y arcillas para extraer esa mineralidad. Un tinto que realiza la fermentación alcohólica y la fermentación maloláctica en las mejores barricas de roble francés que posee la bodega, con una posterior crianza también en roble francés de 16 meses. Sin duda, uno de los mejores vinos del país.