Cómo la elección del cierre influye en el vino: el tapón sintético
Como contamos en el post Tapones sintéticos y de rosca, una alternativa al tradicional cierre de la botella con corcho son los tapones sintéticos. Nomacorc, fabricante líder mundial de tapones sintéticos, impartió una cata magistral en Enofusión en la que tuvimos ocasión de conocer de qué manera la elección del cierre de la botella influye en los aromas y sabores del vino. Y es que trabajando con tapones sintéticos se consigue la ventaja de gestionar de forma homogénea y previsible la cantidad de oxígeno que pasará al vino y, por tanto, influir en su evolución.
Teniendo en cuenta la importancia que tiene el cierre en la conservación del vino, los elaboradores que optan por el tapón sintético pueden elegir un tipo u otro, desde el tapón totalmente hermético a otros más abiertos (mayor transferencia de oxígeno). Especializados en la evolución que tiene el vino una vez cerrado, en Nomacorc asesoran al elaborador en función del tipo de vino que desee conseguir y del recorrido que vaya a tener (no es el mismo caso el de un vino destinado al mercado local que el de otro que viaje a Japón).
En la cata de Enofusión, Nomacorc quiso que los asistentes comprobáramos por las diferencias; primero, probando un blanco de airén cerrado con un tapón hermético (al ser una uva con pocos aromas, este tipo de cierre hace que el vino se mantenga como en el depósito el día del embotellado, conservando su máxima expresión), y después, un sauvignon blanc-moscatel con un tapón más permeable en el que se apreciaba una magnífica evolución.
Los tapones sintéticos están ganando terreno, sobre todo en el segmento de vinos jóvenes, de corto envejecimiento e incluso Crianzas (para los vinos con largas crianzas, como Reservas y Grandes Reservas, no se consideran adecuados). En 2014, Nomacorc
vendió 160 millones de tapones en España, y sus tapones se usan actualmente en un 35% de los vinos blancos españoles.
Pese a que los tapones sintéticos eliminan de raíz el llamado sabor a corcho de los vinos (uno de los principales quebraderos de cabeza para las bodegas), el consumidor español muestra todavía una reticencia mayor a este tipo de cierres que los consumidores de países como Francia, Alemania, Italia o Estados Unidos, donde su uso está mucho más extendido.