Marqués de Cáceres Rosado 2015 tiene todos los atributos de un buen rosado: nariz intensa y compleja, frescura y sabores frutales, además de cierta amplitud.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
4% Garnacha tinta, 96% Tempranillo
Tipo de botella
Bordelesa
Capacidad (cl)
75
Embotellado
01/2016
Los rosados han vuelto a ocupar el puesto que se merecen, a ser apreciados y demandados. Y es que el nivel de su calidad ha aumentado en los últimos años. Y no podía ser menos en Rioja, donde existe también una larga tradicional en rosados. Aquí, una de las bodegas más prestigiosas presenta su propuesta en rosa: Marqués de Cáceres Rosado 2015.
Marqués de Cáceres está entre las grandísimas marcas de Rioja y del mundo. La bodega, fundada en 1970, fue pionera en la renovación de los vinos riojanos, introduciendo técnicas como el uso de barricas nuevas en lugar de barricas viejas, y roble francés en lugar del tradicional roble americano. Una bodega grande, con una excepcional proyección internacional (sus vinos llegan a más de 130 países), capaz de elaborar vinos tan cuidados y selectos como una bodega artesanal.
Marqués de Cáceres Rosado 2015 está hecho principalmente con tempranillo (uva emblema de Rioja) de parcelas seleccionadas ubicadas en las zonas más frescas de Cenicero y Rioja Alavesa y vendimiadas de forma manual. Para amantes de los vinos afrutados. Ideal en los aperitivos: charcutería, quesos y patés. En la comida maridará a la perfección con arroces, pastas, paellas mixtas, pescados al horno y carnes blancas como pollo a la naranja.
Ostenta un bonito rosa frambuesa con ribete ligeramente amoratado.
La nariz resulta muy fragante y compleja, en la que se entremezclan notas de frutos del bosque en confitura (cereza, mora y fresa) combinadas con aromas de la serie floral (pétalos de rosa) y toques especiados (hinojo y eneldo), todo ello en perfecta armonía sobre un agradable fondo mineral.
En boca exhibe unos rasgos muy frutales y una buena acidez que le da frescura. Largo final en el que se perciben notas de caramelo de fresa.
El origen de Marqués de Cáceres se remonta a finales de la década de los 60, cuando el valenciano Enrique Forner decidió aplicar en Rioja los conocimientos vinícolas adquiridos en Burdeos durante su estancia en Château Camensac. Para llevar a cabo su proyecto, Forner contó con el asesoramiento del prestigioso enólogo Émile Peynaud.
La primera medida que tomó el valenciano fue la de convencer a los viticultores locales a los que compraba la uva de que sólo quería frutos sanos y maduros. Después construyó una bodega dotada la más moderna tecnología y revolucionó la tradición elaboradora riojana realizando crianzas más cortas de lo habitual utilizando barricas de roble francés. Enrique Forner falleció en 2011 pero hoy es su hija Cristina quien, acompañada de un selecto grupo de profesionales, mantiene en lo más alto a una de las bodegas riojanas con más prestigio de nuestro país.
En 2014, Marqués de Cáceres amplió su radio de acción a la D.O. Rueda, adquiriendo 125 hectáreas de viñedo en La Seca y Serrada, plantadas con las variedades verdejo y sauvignon blanc. Y construyeron aquí bodega elaboradora. En 2019 también aterriza en la D.O. Ribera del Duero, donde cuenta con la bodega Finca La Capilla.