La auténtica personalidad de la prieto picudo en un rosado moderno
Puestos a buscar vinos originales en el panorama español, pocos como Albanto La Viña de Las Flores Rosado 2016 . Un rosado concebido en tierras leonesas mediante la técnica del madreo y con la uva autóctona prieto picudo. Fresco, frutal y con gran armonía.
Albanto La Viña de Las Flores Rosado 2016 es un vino único en el que se unen tradición y modernidad. Un rosado hecho como los de antes, mediante el sistema de elaboración tradicional del madreo, pero empleando técnicas de vanguardia. Un vino perfecto para acercarse a la prieto picudo y un homenaje a los antiguos claretes de aguja. Producción limitada a 15.000 botellas.
La prieto picudo es una de esas variedades autóctonas que en los últimos años se ha recuperado para la producción de vinos de calidad. Una “joya” de la viticultura leonesa que demuestra que tratada como se merece otorga grandes vinos. Por su parte, la elaboración artesanal del madreo consiste en fermentar con un aporte de uva entera del 15% aprox sobre el volumen total del mosto para generar el carbónico natural.
Albanto La Viña de Las Flores Rosado es el fruto de la colaboración entre Antonio Morales -que comenzó su andadura en 2011 con el objetivo de elaborar vinos marcados por el terruño y las variedades autóctonas de cada zona- y Bodegas Peláez, una bodega con mucho arraigo en la comarca, que cuenta con una trayectoria de 90 años. Recientemente Bodegas Peláez ha reformado sus instalaciones situadas en Grajal de la Ribera (León), dotándolo de las últimas tecnologías. Además posee una bodega subterránea construida en los años 50 donde los vinos maduran en las mejores condiciones.
Albanto La Viña de Las Flores Rosado 2016 (D.O. Tierra de León) es ideal para acompañar platos de arroz y pescado, como un arroz caldoso con mero. También con pasta, como unos tallarines con salsa de boletus.
Notas de cata
Atractivo color rosa fresa intenso, cristalino y muy brillante.
En la fase olfativa se presenta con una gran intensidad aromática, destacando las notas de fruta roja (grosellas y frambuesa) con un suave matiz herbáceo y ecos de caramelo de fresa y sutiles recuerdos de flores azules (lilas).
En boca resulta fresco, frutal y con gran armonía; Paso de boca con gran madurez y sedosidad, destacando las notas de fruta y suaves recuerdos cítricos que le dan viveza y frescura. Larga persistencia final marcada por ecos de grosella y cereza.
Bodegas Peláez (Grajal de la Ribera, León) tiene detrás una gran tradición familiar. Dirigida hoy por Ángel Peláez, 3ª generación, fue en los años 20 del pasado siglo cuando su abuelo Baltasar Peláez comenzó con el antiguo oficio de arriero: elaboraba vino que después transportaba con carro y mulas para su venta en las montañas de León. Con ayuda de sus hijos, Baltasar construyó en 1950 una bodega bajo tierra, donde los Peláez continúan hoy día elaborando sus vinos. En 2004, la familia amplió las instalaciones con la construcción de una nueva bodega para el embotellado y crianza.
Bodegas Peláez elabora vinos blancos, rosados y tintos, preservando la esencia de las tres variedades que trabaja: prieto picudo, verdejo y albarín. Cuenta con 7 hectáreas de viñas propias y 42 hectáreas más controladas. Con esta materia prima, elabora las 4 marcas que componen su portfolio: el blanco Airad, Senoel (en versión rosado y tinto joven), 3 Almas (el único tinto con crianza) y el novedoso Nanay, un blanco semidulce de prieto picudo. En total producen 250.000 botellas anuales, destinadas íntegramente al mercado nacional.