Bach Frizzante Moscato es un intenso vino de aguja donde los aromas florales se entremezclan con notas cítricas y un toque de dulzor típico de la variedad de uva moscato. Un blanco pleno de frescura y vivacidad aportadas por su fina burbuja.
Temperatura servicio
La vendimia de Bach Frizzante Moscato se lleva a cabo durante las mañanas de los primeros días de septiembre, con la finalidad de preservar la carga aromática varietal de la moscatel de Alejandría. Ya en las instalaciones de la bodega, tras el despalillado y suave prensado, tiene lugar la fermentación alcohólica a una temperatura constante de 16ºC. Después de estabilizarlo y clarificarlo se realiza una segunda fermentación en tanques presurizados para conservar la aguja del vino tan característica y agradable.
Masía Bach, originada en el año 1915 de la mano de los hermanos Pere y Ramón Bach, es una bodega catalana con una larga tradición vitivinícola. Fue en el año 1929, en la Exposición Universal de Barcelona cuando se empezaron a comercializar las primeras botellas. A día de hoy, con la presencia del Grupo Raventós Codorníu no ha cambiado ni un ápice la seña de identidad de la bodega que consiste en elaborar cavas y vinos con personalidad y originalidad.
Esta casa elabora este interesante monovarietal blanco de la D.O. Catalunya que se antoja ideal para acompañar de manera ideal al marisco, diferentes tipos de arroces, pescadito frito, sushi y todo tipo de tapeo.
Color amarillo pálido con reflejos verdosos y ligera aguja.
En nariz se revelan intensos aromas florales (rosas y flor de azahar) junto a notas cítricas como la lima y la bergamota.
En boca es fresco, cremoso e intenso, con un agradable fondo floral típico de la variedad, que persiste largo tiempo en boca.
En 1915, los hermanos Bach i Escopet, Pere y Ramón, se trasladaron a Sant Esteve Sesrovires desde Barcelona y adquirieron una finca del siglo XVIII llamada Can Estrada. Gracias a los beneficios obtenidos con el comercio del algodón, los hermanos pudieron invertir en la puesta en marcha de la bodega que, poco a poco, fue creciendo con la compra de nuevas fincas hasta sumar una extensión de 365 hectáreas. La cosecha de 1920, a base de Xarello y Macabeo, marcó la puesta de largo de Bach.
La Guerra Civil truncó parte del esplendor alcanzado por Bach en los años veinte y tuvo trágicas consecuencias para la familia: Ramón murió y su hermano Pere, aunque sobrevivió a la contienda, quedó muy marcado por su recuerdo. Unos años después, en 1942, decidió vender la finca. En los años siguientes, Bach tuvo varios propietarios hasta que, en 1975, la familia Raventós adquirió la finca e integró Bach en su grupo de bodegas.