Bach Viña Extrísima Blanco Seco es un vino con carácter elaborado en la D.O. Catalunya por la bodega Bach (Grupo Raventós-Codorníu). Con una frescura que inunda el paladar, este blanco es fruto de un original coupage de las variedades chardonnay, xarel·lo, macabeo y moscato.
Temperatura servicio
Dos de las uvas de Bach Viña Extrísima Blanco Seco proceden de las zonas altas del Penedès, un lugar donde las variedades xarel·lo y moscato cuentan con su máxima expresión favorecida por una tierra poco fértil y la alta oscilación térmica entre el día y la noche. En cambio, la variedad chardonnay, procedente de Costers de Segre, aporta al vino mucha frescura y vivacidad.
Con una vinificación tradicional, Bach Viña Extrísima Seco se elabora despalillando, prensando, enfriando y clarificando el mosto que se fermentará posteriormente a temperatura controlada. Una vez realizado el ensamblaje de variedades, el vino se conservará durante algunos meses en depósitos de acero inoxidable hasta su embotellado, buscando preservar su fantástico frescor.
En el año 1915 los hermanos Bach fundaron la Masía Bach en la finca Can Estrada. Una bodega con larga tradición vitivinícola cuya batuta asumió, en año 1975, la familia Raventós (Grupo Codorníu), con la finalidad de seguir elaborando vinos y cavas de gran calidad y personalidad.
Bach Viña Extrísima Blanco Seco (D.O. Catalunya) marida con todo tipo de aperitivos, mariscos, crustáceos, pescados y carnes blancas.
Color amarillo pajizo con reflejos verdosos y ribete acerado.
En nariz resalta su aroma intenso y varietal, junto a notas de fruta madura como plátano, piña, melocotón y toques cítricos como el limón que le aporta frescor a todo el conjunto.
Entrada en boca fresca y con volumen. Aparecen notas de lichis, fruta de hueso y plátano, siendo al final de boca más persistentes los toques cítricos, aportando un final largo y duradero.
En 1915, los hermanos Bach i Escopet, Pere y Ramón, se trasladaron a Sant Esteve Sesrovires desde Barcelona y adquirieron una finca del siglo XVIII llamada Can Estrada. Gracias a los beneficios obtenidos con el comercio del algodón, los hermanos pudieron invertir en la puesta en marcha de la bodega que, poco a poco, fue creciendo con la compra de nuevas fincas hasta sumar una extensión de 365 hectáreas. La cosecha de 1920, a base de Xarello y Macabeo, marcó la puesta de largo de Bach.
La Guerra Civil truncó parte del esplendor alcanzado por Bach en los años veinte y tuvo trágicas consecuencias para la familia: Ramón murió y su hermano Pere, aunque sobrevivió a la contienda, quedó muy marcado por su recuerdo. Unos años después, en 1942, decidió vender la finca. En los años siguientes, Bach tuvo varios propietarios hasta que, en 1975, la familia Raventós adquirió la finca e integró Bach en su grupo de bodegas.