¿Cómo se elabora el vino rosado?
A pesar del tiempo que lleva con nosotros, se mantienen algunas afirmaciones sobre cómo se elabora el vino rosado que merecen ser revisadas. Una de ellas es la que sostiene que el rosado es una mezcla de vino blanco y tinto; a lo que no hace tanto (¡y aún se escucha!) acompañaba esa expresión de que “el mejor rosado es un tinto”. Por suerte las cosas están cambiando (injusticias incluidas), y el respeto por las elaboraciones rosadas, bastante más…
El mundo del rosado no es lo que era. Su calidad ha mejorado porque se cuida más su elaboración. Y la demanda lo está reconociendo a través del consumo. Teniendo en cuenta los números de ventas tan bajos que representaban hace unos años, ahora han ganado presencia y visibilidad.
Los rosados se han puesto de moda, sobre todo durante los meses de primavera y verano. Mantienen un consumo estacional. Al mismo tiempo, aparecen nuevas referencias a lo largo de todo el año, tanto en lo que respecta a rosados tranquilos como a espumosos, y en una amplia gama de colores. Se producen, sobre todo, rosados de perfil provenzal (rosa pálido), en su mayor parte de grado más bajo y un perfil más frutal y fresco.
El rosado no es clarete
Empecemos por el principio. La mezcla de vino tinto y blanco, ahora ya prohibida, no daba como resultado un rosado, sino aquellos populares claretes existentes en tantos territorios de España, y que además deben su nombre no a que sean rosados sino tintos de color claro (de ahí, lo de clarete). Estos claretes son vinos jóvenes que en la actualidad se siguen elaborando, pero en absoluto como antaño: se elaboran con uvas tintas o mezcla de uvas blancas y tintas (o mostos de ambos), y su fermentación se produce en contacto con las pieles de las uvas tintas. O sea, nada que ver con los rosados y su elaboración.
Los rosados se consiguen a partir de tintas o de la mezcla de tintas y blancas (En todo caso, los considerados mejores suelen ser mayoritariamente de uva tinta). La mezcla se realiza antes de la fermentación, y esta tiene lugar sin presencia de hollejos (las pieles). Por otro lado, los rosados pueden elaborarse mediante dos métodos: por sangrado o por prensado directo,
Sistemas de elaboración de vino rosado: sangrado y prensado directo.
-Por sangrado es lo que se conoce como rosado de lágrima, un vino elaborado mediante el sangrado del mosto flor, que ha permanecido no más de 12 horas en contacto con los hollejos para su fermentación posterior. Ese mosto flor es el líquido de mayor calidad porque es el que se obtiene de manera natural ya que no interviene presión alguna. Las uvas van al depósito, sin pasar por la prensa. Este método de producción aporta más color a los vinos porque el tiempo de maceración del mosto con los hollejos es más prolongado. Cuando la maceración termina, la gravedad será la encargada de extraer el mosto y separarlo de los restos de uva. En este momento es cuando el depósito “se sangra”, de ahí el nombre, y el mosto con color pasa al depósito donde va a fermentar.
-El otro sistema para elaborar rosados es el que se conoce como prensado directo. En este caso, se estrujan las uvas para extraer el mosto y éste pasa a la fermentación.
Recordemos que el tono de un vino rosado, más o menos intenso, va a depender del tiempo que el jugo (mosto) esté en contacto con la piel (hollejo) de la uva, y los dos métodos sirven para que el vino obtenga el color deseado. A partir de aquí, la elaboración de un rosado es la misma que la de un blanco (empezando por fermentar sin hollejos). En cualquier caso, como recuerdan los profesionales, la vinificación de un rosado es de las elaboraciones más complejas, porque exige un gran control de los tiempos, aparte de una acertada elección previa de las variedades que lo van a componer.
Nuestras recomendaciones
Apuntamos cuatro de los rosados que puedes encontrar en Vinoselección y que nos encantan.

Marqués de Cáceres Rosado 2023
Es uno de los riojanos mejor posicionados y está elaborado con tempranillo. Macera durante 8 horas con los hollejos y el mosto se obtiene por suave sangrado. Luego, tras la fermentación alcohólica, el vino se trasiega y reposa junto a sus lías durante un mes. Vivo, goloso, fresco.

Desde tierras navarras, donde se asienta Bodegas Aroa (Grupo Vintae), este vino está elaborado con garnacha, uva bandera de la denominación. Un rosado por sangrado directo de depósito, fermentado a baja temperatura, con buena intensidad aromática. Frutal, fresco, y una boca que compagina sensaciones golosas con refrescantes notas cítricas.

Cigales es una denominación vinícola vinculada por historia a la elaboración de rosados. Este de Traslanzas Bodegas y Viñedos procede de la combinación de tempranillo con un 15% de la blanca albillo de viñas de más de 30 años. Los frutos pasaron a depósitos de inoxidable donde el mosto maceró con los hollejos durante 4 horas. A continuación se procedió al sangrado del mismo. Un vino en el que se impone la fruta roja fresca junto a aromas mentolados y florales, con buen recorrido en el paso.

La mencía es la variedad sobre la que se asienta este joven berciano de la casa que le da nombre, Bodegas Peique. Elaborado con uvas de viñas viejas, de una media de 50 años, tras la fermentación el vino permaneció sobre lías entre 4-5 meses. Notas de fruta roja madura, cítricos y recuerdos golosos. Boca con buena acidez, frutal y vivaz.
Recuerda que, aunque su frescura característica nos lleva a asociarlos al buen tiempo, los rosados son ideales para disfrutar durante cualquier época del año. Encontrarás diversos estilos en el mercado, para gustos variados. La revolución del rosado ya se ha puesto en marcha.