Celeste Reserva 2020

Nacido bajo las estrellas
Caja de 3 botellas
107,00
35,67 / botella
Botella 75cl.

ENVÍO GRATIS

10€ de descuento se aplican en tu primer pedido +
5€ de descuento en tu segundo pedido

Celeste Reserva 2020 es la nueva añada del buque insignia de Pago del Cielo, la flamante firma de Bodegas Torres en Ribera del Duero.

Celeste Reserva 2020 es la nueva añada del buque insignia de Pago del Cielo, la flamante firma de Bodegas Torres en Ribera del Duero.

Características de consumo

Temperatura servicio

Degustar a una temperatura entre 14 y 16 ºC

Tiempo de consumo

Conservado en buenas condiciones mantendrá su potencial durante 7-10 años

Características generales

Tipo de vino

Tinto Reserva

Tipo de barrica

Barricas de roble francés y americano (el 40% nuevas)

Tipo de botella

Bordelesa

Permanencia en barrica

16 meses en barrica y un mínimo de 21 meses más en botella

Capacidad (cl)

75

Información general

De producción limitada y numerada, Celeste Reserva 2020 es un elegante tinto fino con 36 meses de crianza, 16 de ellos en barrica, que expresa fielmente la singularidad de su origen: viñedos cuidadosamente seleccionados, plantados, rozando la estrellas, en la zona del Campo de Peñafiel.

Y es que, para su incursión en Ribera del Duero, la familia Torres se hizo con la Finca Fompedraza, un singular terruño de suelos calizo arcillosos, enclavado a casi 900 metros de altitud, en una de las cotas más elevadas de la región. De ahí el nombre de Pago del Cielo, del que el Club te acerca su más rutilante estrella: su primer vino en alcanzar la categoría de Reserva, tras pasar envejeciendo 16 meses en roble francés y americano y un mínimo de 21 meses más en botella.

Celeste Reserva 2020, un tinto de calidad indiscutible pleno de intensos aromas a fruta madura y boca aterciopelada, resultará especialmente ideal para acompañar todo tipo de asados de carne y platos de caza.

Opinión de los creadores

La bodega

Bodega
Bodeguero
Pago del Cielo es la bodega de la familia Torres en Ribera del Duero. Pese a que la centenaria firma catalana desembarcó en tierras castellanas en 2003, no fue hasta bien entrada la primera década del siglo XXI, cuando el proyecto cobró una nueva dimensión, bajo la dirección técnica del enólogo Juan Ramón García.

La nota distintiva de la nueva bodega, reflejada en su evocador nombre, es la ubicación de su viñedo. Y es que las vides de tinto fino de Pago del Cielo crecen en Fompedraza, término perteneciente al Campo de Peñafiel, una de las zonas más elevadas de la D.O., a 895 metros de altitud sobre el nivel del mar. Allí nace su Celeste Roble, Crianza y Reserva de limitada producción y elaboración completamente artesanal.