Este Celia Vizcarra 2012 ha recibido nada menos que 95 puntos del gurú Robert Parker. Se trata del vino más exclusivo (junto a Inés Vizcarra) de una bodega muy selectiva y bien diseñada. Un ‘top’ de la Ribera.
Barricas nuevas 90% de roble francés y 10% americano
Permanencia en barrica
18 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
05/2014
Graduación (% vol.)
14.5
Información general
Celia Vizcarra 2012, de Juan Carlos Vizcarra, es un excelente ejemplo de la calidad que pueden alcanzar los tintos de Ribera del Duero. Bautizado como Celia Vizcarra por ser el nombre de su primera hija, este descomunal tinto es capaz de aunar potencia, complejidad y elegancia gracias a la excelente materia prima con la que está elaborado y a una delicada crianza de 18 meses en barricas de roble francés.
Vizcarra es una bodega selectiva con vinos muy bien posicionados y ensalzados por los críticos más influyentes, como Robert Parker. La historia de Bodegas Vizcarra arranca en 1991 de manos de Juan Carlos Vizcarra, actual propietario y enólogo. Su padre, José Manuel Vizcarra, fue uno de los pioneros en los ochenta en cultivar viñedo en la Ribera. Juan Carlos se lanzó en 1991 a elaborar estas viñas en unas rudimientarias instalaciones, produciendo vinos de tradición familiar que se han ido puliendo para competir en la alta gama.
Destaca su magnífico trabajo en campo, con una viticultura tradicional y perfeccionista. Cuenta con 50 hectáreas de viñedo en los términos en el corazón de la Ribera del Duero, cultivadas con tinto fino (tempranillo) y una pequeña proporción de uvas internacionales. En 2007 Vizcarra inauguró nuevas instalaciones. En ellas se elabora por gravedad, consiguiendo así vinos honestos y de concentración. Celia Vizcarra 2012 es ideal para acompañar solomillo, chuletón de buey y rabo de toro.
Notas de cata
De color rojo cereza bien cubierto con ribete granate.
Expresivo y con gran riqueza aromática en nariz, presenta aromas de fruta en licor (guinda), hierbas aromáticas, ahumados, torrefactos, toffee y recuerdos de monte bajo.
En boca es amable, maduro, con una agradable calidez, taninos finos, con cierta golosidad, equilibrado, con los recuerdos en su paso de las notas de nobles maderas y un final por desarrollar todavía. Necesita botella.
En la línea de las bodegas pequeñas y prestigiosas que recogen la herencia de los primeros viticultores de la Ribera del Duero se encuentran firmas tan conocidas como Viña Sastre y otras quizás menos conocidas pero también ensalzadas por la crítica internacional, como Vizcarra. Una bodega selectiva con vinos muy bien posicionados. La historia de Bodegas Vizcarra arranca en 1991 de manos de Juan Carlos Vizcarra, actual propietario y enólogo. Su padre, José Manuel Vizcarra, fue uno de los pioneros en cultivar viñedo en la Ribera en los años ochenta.
Convencido del valor de estas viñas, Juan Carlos se lanzó en 1991 a elaborar en unas rudimientarias instalaciones, produciendo vinos de tradición familiar que se han ido puliendo para competir en la alta gama. Destaca su magnífica labor en campo, donde aplica una viticultura tradicional y perfeccionista. Cuenta con 50 hectáreas de viñedo en los términos de Mambrilla de Castrejón y Roa de Duero (Burgos), en el corazón de la Ribera del Duero, cultivados con la variedad reina de la denominación, la tinto fino (tempranillo), y una pequeña proporción de uvas internacionales.
En 2007 Vizcarra inauguró nuevas instalaciones, en las cuales todos los procesos de elaboración tienen lugar por gravedad, consiguiendo así vinos honestos y de concentración.