Las Cenizas 2022 es la expresión más pura del tempranillo riojano, un tinto monovarietal con 17 meses de crianza que nace de tres viñedos emblemáticos -Puentarrón, Los Hundidos y Sanchisnal- plantados en los años 80 por la familia Hernáiz en el corazón de Rioja Alta: Cenicero. Su carácter es firme, pero envuelto en una elegancia sutil y refinada.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Tipo de barrica
Barricas de roble francés (40%) y americano (60%), nuevas y de un uso
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
17 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
05/2024
Acidez total (g/l)
5.5
Acidez volatil (g/l)
0.58
PH
3.69
Graduación (% vol.)
14.3
Las Cenizas 2022 forma parte de la cúspide de calidad de Viñedos Hermanos Hernáiz, el proyecto que los hermanos Eduardo y Víctor Hernáiz han convertido en una referencia nacional en tiempo récord. Las Cenizas encarna el alma de sus raíces: las viñas heredadas de sus abuelos en Cenicero, que dan nombre al vino y lo conectan con una tradición vitivinícola centenaria.
Ubicado al este de la Finca La Emperatriz, en la margen derecha del Ebro y a 430 metros de altitud, Cenicero ha sido durante siglos sinónimo de excelencia en la D.O.Ca. Rioja. Allí, la tempranillo se desarrolla en un entorno privilegiado: un clima templado, refrescado por el cierzo nocturno en verano, y suelos arcillo-calcáreos que imprimen profundidad y estructura.
Las cepas de estos viñedos, trabajadas con precisión y respeto, dan lugar a Las Cenizas 2022, un vino que no solo habla de su origen, sino que lo celebra.
Las Cenizas 2022 es excelente para maridar con cordero o cochinillo asado, así como con una carrillada estofada.
Color rojo apicotado intenso y cubierto.
En nariz se muestra fino, complejo e intenso. Se perciben aromas de fruta roja y negra (cereza, ciruela) junto a notas minerales, florales (violeta) y un fondo con recuerdos de cacao, balsámicos y finas maderas.
Bien constituido en boca, sabroso, equilibrado, con buena acidez que aporta frescura y un tanino fino integrado. El paso es amable, aromático y goloso, y su final, de buena longitud.
Viñedos Hermanos Hernáiz es un proyecto vitivinícola creado hace dos décadas por los hermanos Eduardo y Víctor Hernáiz que, a una velocidad vertiginosa, se ha posicionado como uno de los valores más destacados del panorama del vino nacional. Aunque para conocer la historia y de dónde nace el nombre de la bodega que dirigen hay que remontarse hasta 1878, cuando Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III y Emperatriz de Francia, fue premiada en la Exposición Universal de París al conquistar al jurado con un vino singular que se había elaborado en una finca de su propiedad, sita en Baños de Rioja.
Es en esta finca donde se sustenta el proyecto actual de Viñedos Hermanos Hernáiz. Un pago sito entre las sierras de La Demanda y Cantabria, plantado a 570 m de altitud, que ha sido parcelado con precisión para dar mayor personalidad a cada una de las variedades de uva que los hermanos Hernáiz cultivan. Con estos mimbres, una enología de vanguardia y respetuosa con el terroir en su inmueble elaborador se pone al servicio de cada parcela para la vinificación de sus vinos.
A través de rigurosos criterios microclimáticos y eda¬fológicos, los hermanos Hernáiz realizaron la parcelación de las 101 hectáreas cultivadas en Viñedos Hermanos Hernáiz. Esto les facilita practicar una viticultura para elaborar los vinos en función de las características propias de cada parcela.