En esta ocasión los protagonistas son los tintos Crianza. Más maduros y complejos que los vinos jóvenes, y no tan marcados por el roble como Reservas y Grandes Reservas, los mejores Crianzas nos regalan un maravilloso equilibrio fruta y madera. Como muestra, Loess Essence Crianza 2022, nueva añada de uno de un gran descubrimientos en Ribera del Duero; Casa de la Ermita Crianza 2021, un imprescindible de la D.O. Jumilla; y Dominio de La Abadesa Crianza 2022, un rioja exclusivo de la afamada bodega Ontañón.
Loess Essence Crianza 2022 nace en una de las zonas que mayor protagonismo está acaparando en los últimos tiempos en la Ribera del Duero: el núcleo de La Horra y Roa, en Brugos. Y lleva el sello de una de las bodegas vanguardistas y ambiciosas de la zona: Loess Vinos. Se nutre de tempranillo de cuatro excepcionales 'terroirs’, y se perfecciona con una crianza de 15 meses en barricas. Sin duda, uno de los tintos de Ribera del Duero más interesantes en su segmento.
Por su parte, Casa de la Ermita es posiblemente, la bodega que más ha hecho por poner a Jumilla en el mapa mundial vinícola. Situada en pleno Parque Regional Protegido de El Carche, a 700 m de altitud, ha elaborado algunos de los vinos más importantes de esta región levantina. Casa de la Ermita Crianza 2021 es uno de sus tintos imprescindibles. Creado con la uva autóctona monastrell y las internacionales syrah y cabernet sauvignon. Se ha alzado con el Oro en el Concurso Nacional VINESPAÑA 2024.
Cerramos con Dominio de La Abadesa Crianza 2022, un rioja exclusivo para Vinoselección enmarcado en un estilo clásico muy bien actualizado. Lo firma una de las bodegas riojanas con mayor presencia en el mercado: Ontañón. Se nutre de viñas de tempranillo y tiene un envejecimiento de 12 meses en barrica de roble.
Capacidad (cl)
75