En los viñedos de Alemania y el este de Francia nacen dos uvas con gran personalidad: riesling, una de las blancas más prestigiosas del mundo, y dornfelder, uva tinta menos conocida pero sorprendente. Para descubrirlas, te proponemos dos vinos auténticos: Dietrich Riesling Réserve 2020 y Michel Dornfelder Trocken 2021.
La uva riesling alcanza su máxima expresión en su tierra de origen: Alemania, especialmente en el valle del Rin, y también en el este francés, al otro lado del río, en Alsacia, donde la bodega familiar Caves Dietrich et Fils elabora un vino fresco, delicado y aromático.
Desde Nahe, en Alemania, llega el dornfelder de la bodega Michel: un tinto madurado en roble americano, con cuerpo, taninos nobles y notas de frutas exóticas.
Aunque la riesling se cultiva en diversos rincones del mundo, alcanza las cotas más altas de excelencia en su tierra natal: Alemania, especialmente en el valle del Rin, y también en la vecina Alsacia (Francia), al otro lado del río. En la A.O.C. Alsace nace Dietrich Riesling Réserve 2020, elaborado por la bodega familiar Caves Dietrich et Fils, situada en Wettolsheim, a tan solo 30 km de la frontera alemana. Esta región, protegida por la cordillera de los Vosgos y los montes del Jura, disfruta de un clima muy seco y de uno de los regímenes de lluvias más bajos de Francia, una rareza en estas latitudes. En este entorno singular, la bodega elabora artesanalmente un monovarietal que destaca por su delicadeza, frescura, pureza, y una incomparable gama de aromas y sabores.
El contrapunto tinto de esta colección lo pone Michel Dornfelder Trocken 2021, procedente de la región de Nahe, en el suroeste de Alemania. Allí, en un valle de formaciones rocosas y clima templado, la bodega Michel cultiva con pasión y tradición variedades clásicas y también dornfelder, una uva de piel oscura que se distingue por su complejidad y corpulencia. Este vino, madurado en barricas de roble americano, ofrece un perfil frutal, sabroso y elegante, con taninos tersos y nobles y aromas de frutas exóticas.