Complejo, persistente y pleno de profundos matices, Coma Blanca 2019 es uno de los blancos del Priorat más apreciados y la joya de Mas d’en Gil, la bodega que lo elabora. Su fermentación y crianza en barrica le dotan de una interesante capacidad de envejecimiento. De producción limitada.
Temperatura servicio
Tipo de barrica
Barricas de roble francés
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
6 meses
Capacidad (cl)
75
Coma Blanca 2019 es el blanco más especial de Mas d’en Gil y uno de los vinos de esa categoría más reconocidos de la D.O.Q. Priorat. Tiene su origen en, probablemente, el terruño más heterogéneo de la finca de la bodega, afincada a 350 metros de altitud sobre el nivel del mar, en el término de Bellmunt. Hablamos de una parcela de suelos de la típica licorella, guijarros de río y arenas, rodeada de bosques de pinos y zonas agrestes, y plantada con cepas de garnacha blanca y macabeo, entre 1941 y 1945.
Los frutos de este singular enclave fueron elaborados de forma tradicional, con fermentación controlada a baja temperatura en barrica, crianza de 6 meses en roble francés y de otros 24 meses en botella, incluidas. El resultado es un magnífico coupage blanco del Priorat para probar, justo después de los tintos, y que, por sus características, alcanza su momento más interesante a partir de su cuarto año.
Mas d’en Gil es la bodega que la familia Rovira Carbonell posee en la zona sur de la D.O.Q. Priorat, una de las mecas actuales del vino mundial. Desde su espectacular finca, situada entre cinco valles, en la que además de viñas, cultiva olivos, almendros y avellanos, la saga hace realidad el sueño de elaborar vinos complejos, persistentes y maduros que representen fielmente a esta privilegiada zona vitivinícola. Coma Blanca 2019, es, sin duda, uno de ellos. Disfrútalo con bogavante y langostinos a la plancha; pescados blancos a la brasa como lenguado, lubina o dorada; pollo asado en cocotte o quesos cremosos como torta del Casar.
A la vista, Coma Blanca luce un color amarillo pálido con tonalidades verdosas.
Los aromas a fruta blanca dominan la nariz, junto a notas cítricas y de hierbas del mediterráneo.
En boca es complejo y mineral. De final largo y fresco.