Convento San Francisco La Zapatera 2019 es un exclusivo vino tinto elaborado con tempranillo procedente de un único viñedo plantado en 1920 en el pueblo de Fuentenebro (Burgos), a 920 m de altitud. Tras una medida elaboración culminada con 22 meses de crianza en roble, este ‘Ribera’ expresa sin ambages la tipicidad única de un viñedo histórico. Elegante y sofisticado, destaca por su equilibrio aromático y su gran potencial de envejecimiento.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de botella
Bordelesa
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
15
Convento San Francisco La Zapatera 2019 proviene de un viñedo único, ubicado en Fuentenebro, Burgos, plantado en 1920 y 1940. Situado a 920 metros de altitud en terrazas rodeadas de plantas aromáticas silvestres, sus suelos son de arcillas rojas con piedras de cuarzo. Elaborado a partir de cepas de tempranillo, albillo mayor y otras en coplantación, cultivadas con viticultura sostenible.
La vendimia se realizó el 29 de septiembre en cajas de 15 kg, con doble mesa de selección. La fermentación y maceración se llevó a cabo en un pequeño depósito a temperatura controlada durante 26 días, con bazuqueos manuales diarios. El vino envejeció durante 24 meses en barricas bordelesas de 225 litros de roble francés. Se elaboraron 2.779 botellas de 750 ml y 50 magnum de 1.500 ml. Bodegas Convento San Francisco se ubica en Peñafiel, Valladolid, sobre los restos de un convento franciscano del siglo XIII.
Fundada en 1998, la bodega Convento San Francisco combina tradición y modernidad, con un profundo respeto por el terroir de la Ribera del Duero. La Zapatera representa su apuesta por la singularidad y la excelencia, elaborando vinos de parcelas históricas con mínima intervención.
Convento San Francisco La Zapatera 2019 es el tinto ideal para combinar con carnes nobles, pescados grasos al horno, guisos de caza, asados de cordero, cerdo ibérico, embutidos, quesos curados y cocina asiática o picante.
Convento San Francisco La Zapatera luce un color rojo picota de capa media. En nariz, se revelan seductores aromas de fruta negra madura que se entrelazan con notas de hierbas de monte y violetas, creando una fragancia fresca y envolvente. Los matices lácticos y especiados agregan complejidad, mientras que los sutiles tostados aportan elegancia y sofisticación. En boca, este vino se presenta con una entrada suave y sedosa, donde los taninos se desvanecen armoniosamente. La frescura de los taninos confiere vitalidad y equilibrio al paladar. Se despliega un gusto persistente que desvela matices de toffees y cafés, envueltos en una agradable sensación balsámica. El postgusto prolonga el deleite, manteniendo una excelente acidez que invita a disfrutar cada sorbo.