La sugerente mineralidad de un petit verdot rondeño
A una altitud de más de 900 metros, en la la rondeña Sierra de las Nieves, se cultivan las uvas de petit verdot con las que se elabora Cortijo Los Aguilares Tadeo Tinaja 2022, un intenso y mineral tinto criado durante 12 meses en tinajas de arcilla, gracias a cuya porosidad los taninos se pulen y estabilizan preservando, a su vez, la más pura expresión frutal de la variedad de origen francés.
A una altitud de más de 900 metros, en la la rondeña Sierra de las Nieves, se cultivan las uvas de petit verdot con las que se elabora Cortijo Los Aguilares Tadeo Tinaja 2022, un intenso y mineral tinto criado durante 12 meses en tinajas de arcilla, gracias a cuya porosidad los taninos se pulen y estabilizan preservando, a su vez, la más pura expresión frutal de la variedad de origen francés.
A la vista, Cortijo Los Aguilares Tadeo Tinaja presenta un intenso color granate, limpio y brillante.
Alta expresión varietal en la fase aromática, con intensos aromas especiados, minerales y notas balsámicas.
En boca se muestra aterciopelado y vivo, muy elegante y expresivo, con taninos sedosos y un paso sabroso y profundo culminado por un persistente final. Sensaciones de abundante fruta y compleja mineralidad, propia de la petit verdot.
Opinión de los creadores
Gracias a su porosidad, el ánfora permite estabilizar y pulir los taninos, pero a diferencia del uso de barrica, la expresión de la variedad queda mucho más pura. De producción muy reducida, Tadeo Tinaja es un vino de carácter, que nos hace descubrir una nueva faceta del petit verdot, más frutal y con un toque mineral muy sugerente.
En 1999 José Antonio Iriarte y su esposa Victoria San Gil adquirían una finca de 800 hectáreas, con cultivos de cereales, olivo y vides, ubicada a una altitud de más de 900 metros sobre el nivel del mar, en plena Serranía de Ronda. Ese fue el origen de Bodega Cortijo Los Aguilares, firma que, en la actualidad, es una de las más destacadas de la D.O. Sierras de Málaga.
En ese entorno incomparable, con las sierras de Nieves y Grazalema de fondo, y beneficiado por un microclima único, se despliega el viñedo de 19 hectáreas de Bodega Cortijo Los Aguilares, en el que se combinan variedades autóctonas como la tempranillo, con castas de origen foráneo que han logrado una adaptación perfecta como la pinot noir, la merlot, la syrah, la cabernet sauvignon o la petit verdot. A partir de todas ellas y cuidando del detalle más mínimo, desde el trabajo en ecológico en el campo hasta una elaboración en bodega que conjuga tecnología y tradición, diseñan vinos de alta calidad, expresión del singular terruño del que provienen.