En tierras zamoranas la familia Fernández Rivera elabora grandes tintos en la finca Dehesa La Granja a partir de viñedos de tempranillo que han alcanzado su periodo de máxima calidad. Disfruta en primicia de Dehesa La Granja 2017, un tinto con una personalidad única, envejecido en las cavas centenarias de la bodega.
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble americano
Permanencia en barrica
15 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
05/2019
Acidez total (g/l)
5.2
Acidez volatil (g/l)
0.57
Azúcar
0.62
PH
3.7
Graduación (% vol.)
15
Dehesa La Granja es la bodega zamorana de la familia Fernández Rivera, donde nacen grandes vinos que completan el póquer de ases de la saga: Tinto Pesquera, Condado de Haza y El Vínculo. Con más de dos décadas de vida, los viñedos de la finca Dehesa La Granja han alcanzado su periodo de máxima calidad, y ofrecen una tempranillo idónea para crear grandes vinos, como este Dehesa La Granja 2017 que te presentamos en primicia. Un monumento a la variedad tempranillo, envejecido durante 15 meses en cavas del siglo XVIII.
Tinto con una personalidad e impronta únicas. En cuanto a la elaboración, mantiene la receta mágica que ha dado fama mundial a los vinos de la familia Fernández Rivera: tempranillo y crianza en roble americano. Dehesa La Granja 2017 es un vino de corte moderno en el que las sensaciones que aporta esa excepcional uva se mantienen presentes y se funden con esa especial crianza en barricas que aportan complejidad sin perder identidad.
Familia Fernández Rivera lleva años mostrando las bondades de la uva tempranillo. Tras alcanzar el estrellato con Tinto Pesquera (D.O. Ribera del Duero) en su tierra natal, esta saga amplió su imperio fundando Condado de Haza, también en Ribera del Duero. Poco después fundó la bodega manchega El Vínculo y la zamorana Dehesa La Granja.
Dehesa La Granja se encuentra en Vadillo de Guareña (Zamora), una zona sin valor vinícola hasta la llegada de Familia Fernández Rivera. Previendo su gran potencial, la familia adquirió esta enorme propiedad y plantó viñas de tempranillo procedentes de Condado de Haza. Elaboró la primera cosecha en 1998. La finca cuenta con una cueva subterránea de 3.000 m2 del siglo XVIII, donde sus vinos envejecen en condiciones óptimas. Además de elaborar vino, la familia destina esta finca a la producción agrícola y ganadera.