Emina Atio 2019 ocupa la gama alta de la bodega propiedad de Carlos Moro, presidente de Bodegas Familiares Matarromera. Un tinto de autor nacido de uno de los viñedos más deseados que se cultivan en Valbuena de Duero, el Pago del Horno, con una meditada crianza de 24 meses en barrica.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble francés y americano
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
24 meses
Capacidad (cl)
75
Acidez total (g/l)
5.47
Graduación (% vol.)
14.7
Emina Ribera es mucho más que una bodega, es una forma de entender el vino y un ejemplo de cómo la tecnología más moderna puede hacer maravillas al servicio de la vitivinicultura. Con Emina, Carlos Moro, propietario de Bodegas Familiares Matarromera, quiso ir un paso más allá en lo que a innovación se refiere, y vaya si lo ha conseguido. Refrescos de vino, vinos desalcoholizados, nuevas técnicas de elaboración. En definitiva, se trata de una firma que potencia al máximo la investigación y desarrollo, respetando las tradiciones enológicas más ancestrales.
Emina Atio 2019 es un vino nacido en esta bodega sita en Valbuena de Duero, en plena "milla de oro" de la D.O. Ribera del Duero, donde cuenta con 80 hectáreas de viñedo propio. De entre su majestuoso patrimonio vitícola destaca el Pago del Horno, donde se cultivan las uvas de tempranillo que conforman este sublime tinto.
El Pago del Horno de donde nace Emina Atio 2019 es una parcela muy caliza de 6,5 hectáreas, sita a una elevada altitud que ronda los 850 metros sobre el nivel del mar. Una finca verdaderamente privilegiada dentro de la Denominación de Origen Ribera del Duero.
Hermoso color cereza picota muy madura con ribete granate intenso, bien cubierto de capa, vivo y brillante a la vista.
En nariz se muestra fragante, intenso, amplio y muy complejo. El recorrido aromático comienza con nítidas notas de fruta negra madura, recuerdos de monte bajo mediterráneo y ecos balsámicos. Más tarde despliega, con intensidad, reminiscencias especiadas (pimienta rosa) y ecos de maderas nobles (cedro). Final con notas de chocolate negro, café y regaliz.
En la fase gustativa es sabroso, carnoso, con una buena estructura y destaca por su gran equilibrio entre la acidez, el cuerpo y el alcohol. Disfruta de una excelente frescura, que le acompañará en toda su fase de crianza en botella. Sabores a mora acompañados de ecos a chocolate y tostados (café). Persistente y fresco final.
De color rojo picota. En nariz nos muestra aromas primarios de fruta negra con terciarios especiados. En boca presenta buena densidad y volumen, por retronasal aparecen notras de cacao, tabaco y cedro. Elegante e intenso, puede beberse desde el primer momento ya que se muestra redondo y posee un gran potencial de guarda ganando complejidad con el paso del tiempo.
Emina es mucho más que una bodega, es una forma de entender el vino y un ejemplo de cómo la tecnología más moderna puede hacer maravillas al servicio de la vitivinicultura. Con Emina, Carlos Moro quiso ir un paso más allá en lo que a innovación se refiere, y vaya si lo ha conseguido. Refrescos de vino, vinos desalcoholizados, nuevas técnicas de elaboración
En definitiva, se trata de una firma que potencia al máximo la investigación y desarrollo respetando las tradiciones enológicas más ancestrales.
Ubicada en Valbuena de Duero, en plena "milla de oro" de la Ribera, Emina es, además de una bodega elaboradora de vinos de calidad, un Centro de Interpretación Vinícola de visita obligada. Uno de sus grandes objetivos es la difusión de la cultura del vino a todos los niveles, haciendo hincapié en su relación intrínseca con el arte y la cultura. Su filosofía, fuente de inspiración de la que han bebido multitud de bodegas en los últimos años, se aplica directamente a los vinos que elaboran con el fin de que descorchar una botella se convierta en una experiencia única e irrepetible. Actualmente Bodega Emina Rueda tiene posee 160 hectáreas de viñas propias y controla 500 ha más de viticultores de la zona.