Descubre las diferentes facetas de la garnacha con el estuche de 3 botellas del Proyecto Garnachas de España. Una panorámica de sus elaboraciones que incluye una botella de Garnacha Salvaje del Moncayo, una botella de Garnacha Olvidada de Aragón y una botella de Garnacha Perdida del Pirineo, tres fantásticos vinos elaborados a partir de viñedos viejos en distintas zonas de la Cuenca del Ebro. Ideal para regalar o disfrutar en cata.
Descubre el alma de la garnacha con este estuche exclusivo que reúne tres expresiones únicas de esta variedad en el Valle del Ebro. El pack incluye:
Garnacha Salvaje del Moncayo: procedente de viñedos viejos situados en la cara norte del Moncayo (Aragón), a gran altitud y sobre suelos pedregosos con pizarra. Tras 5 meses en roble francés, ofrece un perfil fresco, afrutado y mineral, con taninos dulces y gran vivacidad.
Garnacha Olvidada de Aragón: elaborada con cepas antiguas en zonas poco intervenidas del interior aragonés. Este vino destaca por su redondez, juventud y carácter frutal, con una crianza breve que realza su frescura y suavidad.
Garnacha Perdida del Pirineo: nace de un viñedo aislado a 800 metros de altitud, rodeado de bosque y cultivado sin tratamientos. Es la expresión más atlántica del proyecto, con un perfil equilibrado, fresco y de taninos amables.
Este estuche es ideal para regalar o disfrutar en una cata temática, y representa el esfuerzo del grupo Vintae por recuperar y poner en valor la garnacha en sus distintos terroirs.
Notas de cata
Garnacha Salvaje del Moncayo: Color guinda brillante con ribete joven. En nariz, fruta roja, bayas silvestres y un toque vegetal. En boca, sabroso y equilibrado, con predominio de fresas y frambuesas y un final goloso. Taninos dulces y bien integrados.
Garnacha Olvidada de Aragón: Rojo rubí profundo con reflejos granates. Aromas intensos de frutas del bosque, cacao y tostados. En boca, taninos amables y maduros, con buena estructura y frescura. Final largo con notas especiadas y frutales.
Garnacha Perdida del Pirineo: Color cereza picota muy intenso. Nariz delicada y compleja con frutas negras, piel de naranja, pimienta y balsámicos. En boca es redondo y fresco, con taninos suaves y un final largo y untuoso.
Una de las últimas aventuras de Vintae es el Proyecto Garnachas de España (2008), directamente vinculado al director técnico del grupo, Raúl Acha, quien se confiesa un enamorado de esta uva. La garnacha fue hasta no hace mucho la variedad más cultivada de España (incluso fue la uva mayoritaria en Rioja hasta los años setenta-ochenta, por encima de la tempranillo). Raúl Acha se propuso seleccionar por el valle del Ebro pequeños majuelos de garnachas de más de un siglo de antigüedad. Viñas olvidadas y, en algunos casos, abandonadas por sus propietarios dada su baja rentabilidad: apenas producen 3-4 racimos por cepa y además exigen una complicada viticultura. Ahora, con estas garnachas viejas del valle del Ebro, Vintae elabora una colección de vinos que muestran cómo se comporta esta variedad en diferentes terruños.