Né d'un vignoble planté en 1906 dans l'Alto Najerilla, El Garnacho Viejo de la Familia Acha 2016 est un vin rouge riojan à production très limitée qui offre la garnacha la plus pure et expressive. La famille Acha le produit de manière artisanale, obtenant un vin délicat et mature qui allie profondeur, fraîcheur et élégance.
Une garnacha centenaire, une histoire familiale, un vin unique. El Garnacho Viejo de la Familia Acha 2016 est Rioja dans sa forme la plus pure et élégante.
El Garnacho Viejo de la Familia Acha 2016 tiene su origen en la parcela Senda de Haro, en Cárdenas (Alto Najerilla, Rioja Alta), donde la familia Acha plantó Garnacha en 1906. A 600 metros de altitud, sobre suelos arcillo-ferrosos y con orientación nor-noreste, este viñedo centenario ofrece una uva de calidad excepcional. La viticultura es manual, tradicional y respetuosa, con un enfoque que prioriza la expresión del terroir y la longevidad de las cepas.
La vendimia se realiza manualmente, con selección de racimos en campo y en bodega. La uva se despalilla y se pisa de forma tradicional. La fermentación se lleva a cabo en barricas abiertas de roble francés de 500 litros, con bazuqueos manuales. Tras el descube, se utiliza una prensa de husillo para extraer el vino, que luego envejece durante 24 meses en barricas nuevas de roble francés. Todo el proceso es artesanal, con una producción limitada a poco más de 1500 botellas.
El Garnacho Viejo de la Familia Acha 2016 forma parte del Proyecto Garnachas de España, una iniciativa de Vintae que busca recuperar viñedos antiguos de garnacha en distintas regiones del valle del Ebro. Este vino fue el primero del proyecto y el más personal, ya que se nutre del viñedo familiar de Raúl Acha, director técnico de Vintae. Es un homenaje a su abuelo y a una variedad que, durante años, fue injustamente olvidada. Disfruta de este sublime tinto con carnes rojas, platos de caza, guisos tradicionales o quesos curados.
Opinión de los creadores
El Garnacho Viejo de la Familia Acha es un vino de color rojo picota oscuro. Profundas notas de fruta con la persistencia que caracteriza a los vinos de viñas muy viejas, elegante madurez con un delicado recuerdo a tierra. Pura elegancia, muestra frescura y delicada fruta roja madura con notas de tabaco y especias, sabores densos en los que ya se adivina el persistente final que va a tener, tras la fruta, aparecen el terroir y ligeros toques minerales. Final sorprendente para un vino delicado y maduro.
Una de las últimas aventuras de Vintae es el Proyecto Garnachas de España (2008), directamente vinculado al director técnico del grupo, Raúl Acha, quien se confiesa un enamorado de esta uva. La garnacha fue hasta no hace mucho la variedad más cultivada de España (incluso fue la uva mayoritaria en Rioja hasta los años setenta-ochenta, por encima de la tempranillo). Raúl Acha se propuso seleccionar por el valle del Ebro pequeños majuelos de garnachas de más de un siglo de antigüedad. Viñas olvidadas y, en algunos casos, abandonadas por sus propietarios dada su baja rentabilidad: apenas producen 3-4 racimos por cepa y además exigen una complicada viticultura. Ahora, con estas garnachas viejas del valle del Ebro, Vintae elabora una colección de vinos que muestran cómo se comporta esta variedad en diferentes terruños.