La maestría de Bodegas Gramona en la elaboración de grandes cavas queda también reflejada en Gramona Ca La Mar 2022, su único blanco de aguja natural, elaborado con parellada, macabeo y xarel·lo. Con certificación ecológica, es un blanco refrescante, ligero e innovador vestido con cuatro etiquetas diferentes que ilustran el paisaje mediterráneo.
Tipo de vino
Región
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
11
La parellada, la uva autóctona del Penedès más fina y con una maduración más tardía, complementada con macabeo y xarel·lo, protagoniza Gramona Ca La Mar 2022. Las uvas seleccionadas por la casa centenaria catalana para elaborar este vino de aguja provienen de los viñedos ecológicos ubicados a mayor altitud de la D.O., concretamente de las parcelas Pla de Manlleu, Pontons, Can Ferrer y Aigua Viva.
Tras su vendimia, se procede a la vinificación fermentando a bajas temperaturas y utilizando únicamente el mosto flor. Otro rasgo característico de este vino lo encontramos en el proceso de fermentación, en el que Bodegas Gramona emplea las mismas levaduras tanto para la primera como para la segunda fermentación. Todo ello con el objetivo de lograr la completa asimilación de los azúcares y una aguja delicada y totalmente integrada.
El resultado es un blanco de aguja ecológico prácticamente seco y de finísima burbuja, que destaca por su buena acidez y aroma a cítricos. Gramona Ca La Mar 2022 es una opción ideal como aperitivo, pero también como acompañante de ensaladas frescas, mariscos y pescados.
Visualmente destaca por su tono amarillo pajizo con ribetes brillantes.
En nariz es de marcado carácter floral y frutal: aromas a margaritas, manzana verde, piel de lima, sobre un fondo de hierba fresca (césped).
La entrada en boca es fresca y ligera. Carbónico finísimo y sostenida y vivaz acidez que potencian la sensación de frescor e invita a beber el siguiente trago.
Ca la Mar siempre sorprende. Se mueve ligero y agradable en el paladar, sus finas burbujas son un alegre cosquilleo que aporta frescura. Su carácter floral y frutal, con notas de margaritas, manzana verde y piel de lima, hace de este vino un indispensable para disfrutar del buen tiempo y la buena compañía.
Los Gramona forman una familia de cinco generaciones de bodegueros. Desde mediados del siglo XIX trabajan sus tierras en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) y hoy día producen espumosos amparados por el sello de calidad Corpinnat, y vinos tranquilos bajo el paraguas de la D.O. Penedès. Pocas firmas han desarrollado un trabajo tan importante en los últimos años para situar a los espumosos españoles a la altura de los grandes champanes.
Y es que los espumosos de Gramona, diseñados por Jaume Gramona, una de las figuras que más sabe de burbujas en nuestro país, alcanzan altas cotas de elegancia y se caracterizan por sus largas crianzas. Espumosos que cosechan prestigiosos reconocimientos internacionales, y se elaboran según procesos artesanales: tapón de corcho natural durante la crianza, pupitres para el aclarado y degüelle manual.
La familia Gramona trabaja bajo la filosofía biodinámica alrededor de 303 hectáreas. De éstas, 72 son propiedad de la familia y el resto provienen de Aliances per la Terra, la asociación de viticultores fundada en el año 2015 y encabezada por Gramona que sigue una filosofía de trabajo respetuosa con el entorno. En el año 2014 Gramona obtuvo el sello Demeter, que certifica la agricultura y vinificación biodinámicas de cada vino. Unos años más tarde, en el 2018, se convirtió en la primera bodega de la Península en obtener el sello biodinámico BIODYVIN. El sello Biodyvin es un certificado muy exigente, específico para el sector del vino a nivel mundial, y certifica el trabajo en biodinámica tanto para la viticultura como para la vinificación (bodega).