Honoro Vera Monastrell 2024 es un vino tinto de Jumilla concentrado y complejo, con una gran elegancia adquirida gracias a su excelente materia prima: uvas de monastrell procedentes de viñedos muy viejos, complementadas con garnacha, tempranillo y syrah de los viñedos propios de la bodega. Este tinto de Bodegas Juan Gil destaca por su carácter frutal, su frescura y gran aromaticidad; expresión fidedigna de la uva y del terroir.
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
Capacidad (cl)
75
Honoro Vera Monastrell 2024 se elabora, principalmente, a partir de monastrell de viñedos viejos situados a unos 700 metros de altitud sobre el nivel del mar, con suelos calizos y pedregosos que aportan al conjunto una buena mineralidad. Para su elaboración, las uvas son seleccionadas y vendimiadas de forma manual. La vinificación se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable a baja temperatura, con una maceración en frío previa para extraer los aromas de la uva. Tras la fermentación maloláctica y un medido paso por barricas de roble francés, se embotella un tinto pleno de frescura con un marcado carácter frutal.
Bodegas Juan Gil es una empresa familiar que se funda en 1906, cuando Juan Gil Jiménez edifica la bodega del mismo nombre. Actualmente, cuenta con más de 350 hectáreas de viñedo propio en Jumilla, donde cultiva la uva reina de la región: la monastrell, protagonista de interesantes vinos tintos como este Honoro Vera Monastrell.
Honoro Vera Monastrell 2024 es un vino tinto de la D.O. Jumilla con carácter, expresivo y muy frutal. Disfrútalo acompañando arroces con carne y melosos, legumbres estofadas, setas, caza, aves, cazuelas, carnes blancas y rojas, cualquier pescado y marisco o quesos curados.
Honoro Vera Monastrell ha sido elaborado mayoritariamente con uvas de la variedad monastrell, recolectadas de viñedos plantados en suelos calizos y pedregosos, dando lugar a un vino de un atractivo color cereza e intensos aromas frutales, muy sabroso, equilibrado y de buena presencia.
Bodegas Juan Gil es una empresa familiar fundada en 1916, que en la actualidad actúa como punta de lanza de los vinos del sureste español. Se trata de una de las sagas vitivinícolas más importantes y aplaudidas por la crítica del escenario nacional -99 puntos Parker para El Nido-, gobernada por la cuarta generación de la familia Gil. La herencia de la tradición y la innovación enológica se dan la mano en una bodega que apuesta por la monastrell como base de sus vinos.