Montecillo Singladuras Ribera del Duero 2024 es un vino tinto joven que encarna a la perfección la esencia de la Ribera del Duero. Elaborado íntegramente con uvas de la variedad tinta del país (tempranillo), este vino destaca por su intensidad y expresividad, reflejo del buen hacer de la bodega riojana Montecillo en la denominación de origen castellana. Ideal para el día a día.
Temperatura servicio
Tipo de barrica
Barricas de roble francés y americano
Tipo de botella
Bordelesa
Capacidad (cl)
75
Las uvas tempranillo que integran Montecillo Singladuras Ribera del Duero 2024 provienen de parcelas seleccionadas en la zona de Fuentecen (Burgos). Un viñedo a 700 metros de altitud, cultivado en vaso, sobre suelos calizos y de canto rodado.
Para la elaboración de Montecillo Singladuras Ribera del Duero, las uvas seleccionadas fueron maceradas en frío en depósitos de acero inoxidable, con el objetivo de obtener la máxima intensidad de color y aromas. Tras la fermentación alcohólica a 22-24ºC en contacto con sus hollejos, se inició la fermentación maloláctica en pequeños depósitos de acero. El vino obtenido fue perfilado con una crianza, de mínimo 3 meses, en barricas de roble francés y americano.
Bodegas Montecillo es una de las firmas más antiguas y emblemáticas de la Denominación de Origen Rioja. Fundada en el año 1870 por Celestino Matute en la localidad riojana de Fuenmayor, la casa cuenta, por tanto, con más de 150 años de trayectoria. Desde 1973, la bodega está integrada en Grupo Osborne y, en la actualidad, es una de las marcas referentes en vinos de guarda.
Bodegas Montecillo se embarca rumbo a Ribera del Duero para elaborar Montecillo Singladuras Ribera del Duero 2024. Un tinto amable, perfecto para el día a día, que combina con todo tipo de tapas, quesos y embutidos. Adecuado, también, con platos de la cocina castellana, guisos y carnes asadas.
Montecillo Singladuras Ribera del Duero exhibe un atractivo color rojo picota de gran intensidad, con ribete azulado y reflejos violáceos.
En nariz, a copa parada ofrece los aromas característicos de la tempranillo, fruta roja madura con notas de cereza. Tras oxigenar, despliega notas dulces envueltas en regaliz rojo.
En boca es tremendamente frutal, poderoso y muy vivo. Con una acidez equilibrada, final largo, cálido y muy seductor.