Montenovo 2025 es un vino blanco monovarietal de godello al que Bodegas Valdesil bautizó con la palabra gallega ‘montenovo’ (que significa montaña joven) para aludir a su origen, los cerros que flanquean el valle del río Sil. Disfruta de este godello puro y despojado de artificios.
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Montenovo 2025 nació de uvas de godello cosechadas de viñedos de entre 5 y 20 años, en los municipios de Rubiá, O Barco, Vilamartín, A Rúa y Freixido, para mostrarse como un vino joven de embriagadora intensidad aromática, refrescante acidez natural y acusada mineralidad.
Bodegas Valdesil es una de las artífices del resurgir de la godello en la D.O.Valdeorras. Y lo ha hecho elaborando magníficos monovarietales como este Montenovo 2025. Tras la estricta selección de las uvas, tanto en el viñedo como en la bodega, y una breve maceración de las mismas, la fermentación se llevó a cabo con levaduras salvajes en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada para dar un blanco de deliciosa complejidad aromática y buen potencial de envejecimiento en botella.
A la vista, el vino blanco Montenovo exhibe un color amarillo pajizo, con ligeros reflejos verdosos.
Elegante nariz de fruta madura de hueso y flores blancas, toques cítricos y minerales.
La fase gustativa se distingue por la gran frescura y elegancia que despliega. De final agradable y sabroso.
Valdesil ha sido una de las firmas artífices de la recuperación en Galicia de la Godello, una excelente variedad autóctona capaz de competir en calidad con cualquier casta blanca de nuestro país. La bodega, ubicada en Córgomo, en el municipio orensano de Vilamartín de Valdeorras, ha sabido sacar partido como nadie a las laderas pizarrosas de la comarca, responsables de la inconfundible mineralidad de los vinos de la zona.
Valdesil es propiedad de la tercera generación de los Prada Gayoso, una familia de gran tradición vinícola que, hace poco más de una década, decidió recuperar todas las pezas (parcelas) de Godello que les había pertenecido en el pasado. En apenas unos años y a base de duro trabajo, la bodega se ha posicionado como una de las potencias vinícolas más importantes de la D.O. Valdeorras y sus ramificaciones han llegado al Bierzo con un éxito más que notable. La responsabilidad de las elaboraciones de la bodega pertenece a la familia Prada Gayoso con el apoyo externo de Cristina Mantilla en enología y José Ramón Lissarrague en viticultura.