Parcelica Chica 2018

Devoción a las viñas viejas de monastrell
Botella 75cl.

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La calidad de Parcelica Chica 2018 se gesta en el campo: cepas viejas que sacan el máximo potencial de la uva monastrell. Con un ligero paso por roble francés, se muestra aromático, frutal y goloso. Una estupenda opción para descubrir Yecla, de la mano de una bodega ‘boutique’ tras la que se encuentran cuatro generaciones de la familia Candela.

Características de consumo

Temperatura servicio

Servir a 16-17º C

Tiempo de consumo

En perfecto estado hasta finales de 2022

Características generales

Tipo de vino

Vino Tinto

Región

Yecla

Variedad de uva

70% Monastrell, 30% Syrah

Tipo de barrica

Barricasde roble francés

Permanencia en barrica

4 meses

Capacidad (cl)

75

Embotellado

05/2019

Acidez total (g/l)

5.40

Acidez volatil (g/l)

0.51

Azúcar

5.3

PH

3.75

Graduación (% vol.)

14

Información general

Al consumidor español le está costando rendirse a los vinos murcianos; y eso que ofrecen una relación calidad-precio insuperable. Queremos que descubras la pequeña D.O. Yecla, donde la monastrell es casi un monocultivo. Parcelica Chica 2018 nace de cepas viejas de gran calidad y tiene un ligero paso por roble francés. Está elaborado por la bodega ‘boutique’ Antonio Candela e Hijos. Los actuales propietarios (cuarta generación de la saga) apuestan por trabajar pequeñas parcelas diferenciadas por tipos de suelo para crear vinos definidos por su origen, como éste.

Yecla es una pequeña denominación murciana que ampara poco más de 4.600 hectáreas de viñedo y 9 bodegas. Tiene la singularidad de llevar el nombre de un único municipio, una rareza en nuestro país que sin embargo es habitual en regiones como Borgoña. Los vinos de Yecla, carnosos y golosos, gustan mucho fuera; de hecho, el 93% de su producción viaja a otros países. La uva monastrell es la gran protagonista en esta denominación. Una variedad que fue la base de pesados vinos de cooperativa hasta que algunos elaboradores se atrevieron a romper moldes, como los Castaño. Pero más allá de esta gran bodega, existen otras pequeñas firmas que transitan la misma senda de calidad, como Bodegas Antonio Candela.

Parcelica Chica 2018 es el vino más personal de Bodegas Antonio Candela e Hijos. Un homenaje que Antonio y Alfredo Candela tributan a sus antepasados: a ellos les deben las viñas de 70 años de antigüedad que nutren este tinto. Cepas cuidadas con devoción, con una bajísima producción de 1,5 kg por planta. Las viñas de Parcelica Chica crecen sobre suelos franco-arenosos, con mucha piedra y un componente arcilloso que confiere a la monastrell un punto de acidez. Así consiguen un vino con mayores dosis de finura y elegancia.

Notas de cata

En la copa presenta un hermoso color rojo cereza intensa con ribete ligeramente amoratado, muy bien cubierto de capa.

La nariz es compleja y fragante: destacan aromas de frutas rojas y negras a la sazón (fresa, frambuesa, mora) junto con notas balsámicas (regaliz, eucalipto) más tarde aparecen recuerdos especiados y fondos avainillados.

En boca resulta goloso, sabroso y muy bien estructurado, dotado de taninos tersos. Cierra con un final largo y persistente en el que se aprecian las notas balsámicas que anunció en nariz.

La bodega

Bodegas Antonio Candela e Hijos

Pedro Candela comenzó a elaborar pequeñas cantidades de vino a nivel local en 1850. En 1925, su hijo, Antonio Candela García fundó la bodega que hoy conocemos como Bodegas Antonio Candela e Hijos. En los años 50, la tercera generación de la saga, representada por Antonio Candela Poveda, comenzó a comprar uva a pequeños viticultores locales para, unidas a las suya propias, aumentar la producción. La dirección de la bodega está, desde 1999, en manos de la cuarta generación: Alfredo y Antonio Candela.

Bodegas Antonio Candela produce vino de mesa y vino embotellado dentro de la D.O. Yecla. Cuenta con valiosas viñas de monastrella de 70 años de antigüedad, dividadas en ‘microparcelas’. Sus vinos muestran la tradición heredada generación tras generación. Además, los Candela cuentan con la bodega Barahonda, ambas bodegas en Yecla.