Petit-Figeac 2021 es el segundo vino de Château Figeac y la perfecta introducción a su selecto mundo. Perfumado en boca y fresco en nariz, respeta el espíritu de la casa, marcado por la elegancia, la distinción y el predominio de las cabernet en el ensamblaje.
Petit-Figeac 2021 es el segundo vino de Château Figeac y la perfecta introducción a su selecto mundo. Perfumado en boca y fresco en nariz, respeta el espíritu de la casa, marcado por la elegancia, la distinción y el predominio de las cabernet en el ensamblaje.
Características de consumo
Temperatura servicio
Temperatura entre 16 y 18 ºC
Tiempo de consumo
En condiciones óptimas de consumo entre 2025 y 2034
Aproximadamente un tercio de la cosecha de Château Figeac, bodega Premier Grand Cru Classé de Saint-Émilion, se destinó a la elaboración de Petit-Figeac 2021, su segundo vino desde la añada 2012. Se trata de un tinto que, aunque es más accesible que el grand vin de la firma, muestra su mismo y reconocible perfil.
Y es que, al igual que su “hermano” mayor, Petit-Figeac 2021 es la expresión de un complejo terroir, principalmente caracterizado por suelos de grava, arcilla y arena, y de un medido coupage de uvas de cabernet sauvignon, cabernet franc y merlot. En Château Figeac, la vinificación de este tinto se llevó a cabo en depósitos de acero inoxidables y barriles de madera y la posterior crianza, durante 16 meses, en barricas de roble francés. El resultado no es otro que un burdeos fresco, de cuerpo medio, con mucha fruta de baya negra y taninos finos y pulidos.
Ubicada a poco más de cuatro kilómetros de Saint-Émilion, la finca que alberga Château Figeac tiene sus orígenes en una antigua villa galo-romana, propiedad de la familia Figeacus, allá por el siglo II. Desde 1892, este paraje y el château pertenecen a la familia Manoncourt. Precisamente fue el empuje de Thierry Manoncourt, al mando de la firma desde 1943 y hasta su muerte en 2010, el que hizo posible que la bodega alcanzara la máxima calificación de calidad de Premier Grand Cru Classé, situandola entre las casas más importantes de Burdeos.
Sus orígenes y nombre se remontan al siglo II y a la villa galo-romana de la familia Figeacus, que ocupaba entonces el mismo espacio. Desde entonces la historia de Château Figeac y de Saint-Émilion, mítica ciudad francesa donde éste se ubica han ido ligadas.
Pese a haber tenido varios propietarios podría considerarse que no fue hasta 1892, al recalar en manos de la familia Manoncourt, cuando la bodega inicia oficialmente su andadura moderna. Bajo la dirección de las distintas generaciones de esta saga, Château Figeac fue alcanzando la posición de privilegio que hoy ostenta en Burdeos.
Pero si hay una figura clave en este ascenso, que destaque por encima de todas, ésa es la de Thierry Manoncourt. Con él al frente, desde 1943 y hasta su muerte en 2010, Figeac experimentó una espectacular renovación marcada por varios hitos, siendo el primero de ellos la obtención de la calificación de Premier Grand Cru Classé en 1955. En la actualidad, la viuda e hijas de Manoncourt continúan con su legado, apuntalado sobre un enfoque científico y respetuoso del cultivo de la vid en aras de lograr la más alta calidad de todos los vinos de la firma.
La elegancia y el refinamiento son las señas de identidad de los apreciados tintos de Château Figeac. Éstos tienen su origen en las 40 hectáreas de viñedo que poseen los Manoncourt, en la que está considerada la finca más grande de Saint-Émilion. El predominio de las cabernet (blanc y sauvignon) sobre la merlot, tanto en las viñas como en la composición de los vinos, (al contrario de lo que suele ser frecuente en esta A.O.C.), es otra de las particularidades que distinguen a esta bodega. Una distinción que asemeja sus tres elaboraciones (Château-Figeac, Petit-Figeac y La Grange Neuve de Figeac) a los tintos del Médoc y de Graves.