Cuando vimos la foto de este Friesisch Blue o azul frisón en la lista de los ganadores del último concurso de los quesos de granja alemanes, ya supimos que entre manos había personas que sabían lo que hacían. Y además coincidía que ya habían ganado otra Medalla de Oro en otra categoría de quesos de larga maduración.
Un queso cilíndrico plano, de apenas dos meses de curación, y con un corte y presencia majestuosos, con un moho azul oscuro pero brillante, repartido horizontalmente y por capas en su interior.
El truco está en que el pinchado del queso se realiza lateralmente, y no por las caras verticales, lo que favorece un crecimiento rápido e intenso del moho, ya desde las primeras semanas, y un desarrollo acelerado de su gusto y aroma que transforma una leche cruda de alta materia grasa en un complejo sensorial que deleitará a los amantes del queso azul.
Y aunque en el orden de degustación de suave a fuerte vaya el último, no lo dejen envejecer y disfrútenlo cuando llegue, en su punto óptimo, pues cuanto más lo dejen y olviden, más fuerte, agresivo y amoniacado se volverá.
Y nada mejor para armonizar que un buen cava brut, un jerez fresquísimo o una cerveza helada, acompañado con un pan blanco o con tostadas recién hechas.
Origen
Alemania
Presentación
Porción de 250 g aprox
Peso neto
250 g
Año
No especificada