Queso semicurado de cabra con trufa Catí
La última especialidad de una quesería histórica
La cooperativa quesera de Catí, en la entrada del Maestrazgo castellonense, elabora una amplia gama de productos. Una de sus últimas especialidades ha sido el queso semicurado de cabra con trocitos y aceite de trufa negra del Maestrazgo. Un queso tierno y mantecoso en boca, suavemente láctico con notas dulzonas donde predomina el aroma de la trufa negra. Un queso para consumir rápidamente para evitar la pérdida del aroma a trufa tan esencial.
Información general
Nuestra relación con la cooperativa de Catí, en la zona del Bajo Maestrazgo castellonense, se remonta 45 años, cuando esta quesería artesanal que ya funcionaba a trancas y barrancas y solicitó ayuda técnica al equipo técnico de Vinoselección. De ese encuentro apareció la selección de un queso tipo tronchón, elaborado con leche pasteurizada de cabra y oveja, y un mes de curación. Estamos hablando del año 1982 y fue la primera vez que la cooperativa de Catí trabajaba quesos con fermentos lácteos.
Desde entonces, esta quesería ha ido creciendo paulativamente con todo tipo de vicisitudes, pero dando lo mejor de sí y manteniendo una actividad agroganadera y quesera en una de las zonas más despobladas de la zona intermedia de Castellón.
Hoy en día, elaboran una amplia gama de productos y están bien implantados en el mercado del levante. Y una de sus últimas especialidades ha sido el queso semicurado de cabra con trocitos y aceite de trufa negra del Maestrazgo. Un salto técnico y cualitativo que los ha puesto en el nivel más alto de la quesería artesanal valenciana.
Un queso tierno y mantecoso en boca, suavemente láctico con notas dulzonas donde predomina el aroma de la trufa negra. Un queso para consumir rápidamente para evitar la pérdida del aroma a trufa tan esencial.
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Características generales
Información general
Nuestra relación con la cooperativa de Catí, en la zona del Bajo Maestrazgo castellonense, se remonta 45 años, cuando esta quesería artesanal que ya funcionaba a trancas y barrancas y solicitó ayuda técnica al equipo técnico de Vinoselección. De ese encuentro apareció la selección de un queso tipo tronchón, elaborado con leche pasteurizada de cabra y oveja, y un mes de curación. Estamos hablando del año 1982 y fue la primera vez que la cooperativa de Catí trabajaba quesos con fermentos lácteos.
Desde entonces, esta quesería ha ido creciendo paulativamente con todo tipo de vicisitudes, pero dando lo mejor de sí y manteniendo una actividad agroganadera y quesera en una de las zonas más despobladas de la zona intermedia de Castellón.
Hoy en día, elaboran una amplia gama de productos y están bien implantados en el mercado del levante. Y una de sus últimas especialidades ha sido el queso semicurado de cabra con trocitos y aceite de trufa negra del Maestrazgo. Un salto técnico y cualitativo que los ha puesto en el nivel más alto de la quesería artesanal valenciana.
Un queso tierno y mantecoso en boca, suavemente láctico con notas dulzonas donde predomina el aroma de la trufa negra. Un queso para consumir rápidamente para evitar la pérdida del aroma a trufa tan esencial.

