Queso Tronchón de cabra Benassal
Una forma definitoria para un queso singular
Tronchón (pueblecito del Alto Maestrazgo de Teruel) da nombre a un queso con una forma tan peculiar como característica en forma de volcán y con la corteza grabada, que se elabora en todo el Maestrazgo y que lo identifica allá donde vaya. La quesería de Benassal lo lleva elaborando desde sus inicios, en ya su cuarta generación de queseros, en su tamaño más pequeño y coquetón.
Información general
Tronchón (pueblecito del Alto Maestrazgo de Teruel) da nombre a un queso con una forma tan peculiar como característica en forma de volcán y con la corteza grabada, que lo identifica allá donde vaya. Esta forma se consigue gracias al promontorio interior del molde en forma de cono empleado para su compactado o prensado. Un molde que se empleaba caseramente en todas las masías del Maestrazgo y que era la seña de identidad del queso de la zona.
Un queso cuya calidad y bondad ya se conocían históricamente como lo demuestra un entremés de Cervantes, titulado Sancho en la ínsula Barataria (Peñíscola) que pone en boca de Sancho que lleva en su zurrón pan y un trocito de queso de Tronchón.
Porque toda la zona del Maestrazgo, desde Teruel a Castellón pasando por Els Ports de Beceit y el sur de Tarragona, fue históricamente una zona muy ganadera donde todas las masías aisladas producían sus quesos para autoconsumo o para la venta a los recogedores de quesos. Como el origen de la quesería de Benassal en que a mediados de los años cuarenta del siglo pasado comenzó su singladura “l’avi Antonio” que recogía quesos por las masías de la zona y los distribuía con los camiones que repartían el agua embotellada de la Font d’en Segures, en la misma Benassal.
Hoy en día, y ya en su cuarta generación, Joan Albert i Porcar está al frente de esta quesería que sigue elaborando diversos quesos de cabra, de oveja y de mezcla, como el típico tronchón de la zona, en su tamaño más pequeño y coquetón.
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Características generales
Información general
Tronchón (pueblecito del Alto Maestrazgo de Teruel) da nombre a un queso con una forma tan peculiar como característica en forma de volcán y con la corteza grabada, que lo identifica allá donde vaya. Esta forma se consigue gracias al promontorio interior del molde en forma de cono empleado para su compactado o prensado. Un molde que se empleaba caseramente en todas las masías del Maestrazgo y que era la seña de identidad del queso de la zona.
Un queso cuya calidad y bondad ya se conocían históricamente como lo demuestra un entremés de Cervantes, titulado Sancho en la ínsula Barataria (Peñíscola) que pone en boca de Sancho que lleva en su zurrón pan y un trocito de queso de Tronchón.
Porque toda la zona del Maestrazgo, desde Teruel a Castellón pasando por Els Ports de Beceit y el sur de Tarragona, fue históricamente una zona muy ganadera donde todas las masías aisladas producían sus quesos para autoconsumo o para la venta a los recogedores de quesos. Como el origen de la quesería de Benassal en que a mediados de los años cuarenta del siglo pasado comenzó su singladura “l’avi Antonio” que recogía quesos por las masías de la zona y los distribuía con los camiones que repartían el agua embotellada de la Font d’en Segures, en la misma Benassal.
Hoy en día, y ya en su cuarta generación, Joan Albert i Porcar está al frente de esta quesería que sigue elaborando diversos quesos de cabra, de oveja y de mezcla, como el típico tronchón de la zona, en su tamaño más pequeño y coquetón.

