La firma catalana Raventós i Blanc presenta Raventós i Blanc Blanc de Blancs 2023, un magnífico coupage integrado, principalmente, por las tres variedades blancas tradicionales en los espumosos catalanes, xarel·lo, macabeo y parellada. Fresco, estructurado y complejo.
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La Vinya del Llac, un viñedo de más de 40 años de edad, orientación norte y suelos arcillosos, con roca madre calcárea y guijarros incrustados en las capas más profundas, es el origen de Raventós i Blanc Blanc de Blancs 2023, uno de los fantásticos espumosos que elabora la histórica bodega familiar fundada en 1986 por Josep Maria Raventós i Blanc, quien fuera impulsor y creador de la D.O. Cava, y alcalde de Sant Sadurní d’Anoia.
Pese a que en 2012, bajo las riendas de Manuel Raventós Negra, la firma abandonó la D.O. catalana, la excelsa calidad de sus vinos sigue siendo un auténtico referente en nuestro país para este tipo de elaboraciones. La práctica de una viticultura biodinámica propicia la obtención de una materia prima de primer orden que es vinificada, con maestría, en bodega.
En el caso de Raventós i Blanc Blanc de Blancs 2023, tras la selección manual de las mejores uvas de xarel·lo, parellada, macabeo y malvasía de Sitges, éstas fueron prensadas a baja presión. Los mostos obtenidos se sometieron a desfangado estático a baja temperatura y la fermentación alcohólica tuvo lugar en depósitos de acero inoxidable, separando variedades y tipología de suelos. Una vez llevado a cabo el ensamblaje, la segunda fermentación se realizó en botella, donde el espumoso permaneció, en rima, como mínimo, 18 meses.
A la vista presenta un brillante tono amarillo pajizo.
Nariz ligera y equilibrada con gran presencia de notas cítricas.
Boca fresca, estructurada y suave.
Josep María Raventos i Blanc ha dejado una huella imborrable en el mundo del vino catalán. No sólo fue uno de los grandes responsables del ascenso imparable de Codorníu salió de la empresa en 1982-, también ha sido alcalde de Sant Sadurní d'Anoia y presidente del CRDO Cava. En marzo de 1986, apenas una semana después de fundar la bodega que lleva su nombre, un infarto terminó con la vida de Josep María durante un viaje a Nueva Zelanda.
La finca donde se asienta la bodega tiene una extensión de 90 hectáreas y pertenece a la familia desde hace más de cinco siglos. Las instalaciones, diseñadas por los arquitectos Jaume Bach y Gabriel Mora, fueron premio FAD de arquitectura en 1989. En menos de 30 años, Raventós i Blanc se ha convertido en una de las bodegas elaboradoras de cava y vinos tranquilos (con D.O. Penedès) con más peso de todo el panorama nacional.