El buque insignia de Arzuaga, en una presentación de lujo
Elegante, fino y sutil, Arzuaga Crianza es uno de los vinos más vendidos en la D.O. Ribera del Duero y se ha convertido en todo un clásico de la región. Disfruta del vino de Bodegas Arzuaga Navarro por excelencia, ahora, en un estuche de lujo que contiene 2 botellas de Arzuaga Crianza y 2 copas de la marca Riedel.
Arzuaga Crianza luce un color rojo picota con matices violáceos. Limpio y brillante.
Potente nariz, de alta diversidad aromática, con predominio de frutas rojas maduras, existiendo toques especiados y notas balsámicas, con un final torrefactado.
Gran volumen en el paso de boca. Aportando sensaciones suaves y melosas que perduran en el tiempo gracias a su gran amplitud y longitud. El vino en boca es un el recuerdo de una nariz tan compleja. Estas connotaciones dan elegancia y personalidad al vino.
Bodegas Arzuaga Navarro es una de las referencias de calidad de la Ribera del Duero y una de las grandes bodegas de nuestro país. Elabora vinos modernos desde su expresión de fruta, potentes, pero con elegancia y equilibrio, y con un marcado carácter de lo que ofrece una gran tempranillo de la Ribera del Duero. La brillante trayectoria de Bodegas Arzuaga Navarro comenzó a principios de los noventa gracias al tesón de Florentino Arzuaga, un empresario hostelero que buscaba establecer un proyecto bodeguero de vanguardia a las orillas del Duero. Para ello, eligió una de las áreas más privilegiadas de esta zona de producción por entonces en plena expansión: el término de Quintanilla de Onésimo (Valladolid), en la conocida como “milla de oro” de la Ribera del Duero, donde se encuentran firmas tan ilustres como Vega Sicilia y Finca Villacreces.
Tras iniciar la plantación de viñas en la finca La Planta (propiedad de 1.400 hectáreas situada a pocos kilómetros de la bodega, a una altitud de 911 m sobre suelo arcillo-calcáreo, lo que le otorga unas características muy particulares), la familia Arzuaga continuó incrementando la superficie de viñedo hasta alcanzar las más de 150 hectáreas que posee hoy día e inició la construcción de unas instalaciones con vistas a un futuro en el que se rebasaran las fronteras del ejercicio bodeguero para convertirse en un gran centro de enoturismo. Así ha sido: hoy Arzuaga Navarro ofrece a los enófilos una amplia oferta, sumando, a sus imponentes naves de elaboración, un hotel, un spa y un restaurante.