Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
35% Monastrell, 15% Syrah, 35% Cabernet Sauvignon, 15% Merlot
Tipo de barrica
Barricas nuevas de roble francés de Allier
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
16 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
04/2020
Acidez total (g/l)
6
Acidez volatil (g/l)
0.59
Azúcar
Inferior a 2 g/l.
PH
3.6
Graduación (% vol.)
14.5
En el viñedo mediterráneo español de finales de los ochenta aún imperaban las producciones de uva desmedidas, principalmente para elaborar vino a granel y tintos que sirvieran para dar color y grado a los de otras regiones de Europa. Afortunadamente, en Alfaz de Pi nació una bodega con la mentalidad y la energía necesaria para romper con toda esta clase de prácticas. Se trataba de Bodegas Enrique Mendoza, en la Marina Alta (D.O. Alicante), que en poco tiempo amplió su radio de acción a una segunda casa elaboradora en Villena, donde reunió 80 hectáreas de viñedo en una parcela excepcional: la Finca El Chaconero.
En esta finca, las variedades foráneas chardonnay, cabernet sauvignon, merlot, pinot noir, petit verdot y shiraz comparten protagonismo con la autóctona monastrell. Son uvas que se han adaptado a la perfección al terroir elegido por la familia Mendoza y que, con los años, han certificado su buena implantación con un cultivo libre de herbicidas e insecticidas.
Con estas cepas se conforma el tinto que te presentamos, Santa Rosa 2017, que ocupa la cima de la pirámide de calidad de Bodegas Enrique Mendoza. Es un tinto que rinde homenaje a quien transmitió la pasión por el mundo vitivinícola, Rosa Cortés Devesa, madre del fundador de la bodega. Se trata de uno de los primeros vinos de culto de la región, sustentado en el ensamblaje de las mejores cepas de la Finca El Chaconero y en una meditada crianza de 16 meses en barricas de roble francés de los bosques de Allier.
Ostenta un color negro picota, de gran capa.
En nariz se muestra complejo, intenso y elegante; destacando su mineralidad junto a aromas de frutas negras, confitura, especiados y recuerdos balsámicos y de tabaco.
En boca exhibe una buena estructura, resultando amplio, sabroso y equilibrado. Un tinto que goza de una perfecta acidez y un paso elegante y aromático. El final es de gran longitud, con recuerdos de nobles maderas.