Sincronía Blanc 2023

Frescura mediterránea
1 botella
13,60
Botella 75cl.

ENVÍO GRATIS

En tu primer pedido: 15€ de descuento.

10€ de descuento se aplican en tu primer pedido +
5€ de descuento en tu segundo pedido

Las autóctonas prensal, parellada y giró se suman exitosamente a la foránea chardonnay en Sincronía Blanc 2023, un magnífico coupage mallorquín que sorprende por su complejidad frutal y su boca redonda, persistente y fresca.

Características generales

Tipo de vino

Blanco

Región

Mallorca

Tipo de botella

Borgoñona

Capacidad (cl)

75

Información general

Sincronía Blanc 2023 es el blanco, por excelencia, de Bodegas Mesquida Mora, una de las firmas más representativas del vino mallorquín. La joven enóloga Bárbara Mesquida, propietaria de la casa, apuesta por una vitivinicultura que conjuga tradición y biodinámica para elaborar vinos jóvenes, frescos y con un marcado carácter mediterráneo. como este blanco que el Club te trae.

El diseño de Sincronía Blanc 2023 es el resultado de la suma de varios tipos de elaboraciones. Por una parte, la maceración prefermentativa de la prensal blanca y, por otra, el prensado directo de las uvas procedentes de los viñedos más jóvenes de chardonnay, parellada y giró que posee Bodegas Mesquida Mora en el término de Porreres, en pleno corazón de la isla de Mallorca. Tras la fermentación por separado de las cuatro variedades, se llevó a cabo el ensamblaje definitivo, que permaneció con sus lías hasta el momento de su embotellado.

Notas de cata

A la vista, Sincronía Blanc exhibe un brillante color amarillo pajizo.

En la fase olfativa irrumpen en primer término notas de frutas blancas (manzana, pera) que, a continuación, dan paso a sensaciones más dulces de melocotón y melón.

Gustativamente redondo, carnoso, largo y persistente. Final denso y, al mismo tiempo, fresco.

La bodega

Bodega Mesquida Mora es una joven firma mallorquina nacida de la pasión por el vino de la filóloga y enóloga Bárbara Mesquida Mora. Pese a que su fundación tuvo lugar en 2012, la bodega, afincada en la localidad de Porreres, es depositaria de una importante tradición vitivinicultora familiar que se remonta a 1945. Y es que, fue ese año cuando su abuelo, un modesto agricultor que cultivaba albaricoques y viñedos en sus pequeñas tierras, decidió empezar a elaborar su propio vino, ante el bajo precio que recibía por la venta de las uvas.

El padre de Bárbara heredó la empresa que, bajo el nombre de Jaume Mesquida, logró gran relevancia en la isla, siendo la pionera en la introducción de variedades foráneas como la cabernet sauvignon, la merlot o la syrah. Entre 2004 y 2012, la joven enóloga se empleó a fondo en la firma familiar, hasta que decidió volar en solitario.

Mesquida Mora cimenta su proyecto en el respeto al patrimonio vinícola familiar de su fundadora y propietaria, empezando con la elección del propio nombre de la bodega, tomado de sus apellidos paterno y materno,y en 20 hectáreas de viñedo biodinámico, buena parte de él conformado por viñas viejas de más de 40 años de edad de esas variedades extranjeras legadas y el resto integrado por otras autóctonas como prensal, giró (o garnacha), callet y manto negro. Con todas ellas elabora vinos, bajo la indicación geográfica protegida de V.T. Mallorca, que buscan expresar todo su potencial, tres tintos. dos blancos y dos rosados que destacan por una viveza y una autenticidad realmente atractivas.