Ganador de un Bacchus de Oro, Tinto Arroyo Crianza 2015 (añada Excelente) es uno de los crianzas con mejor relación calidad-precio de la Ribera. Un tinto 100% tempranillo y criado 12 meses en barricas.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barrica de roble americano y francés
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
12 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
02/2019
Acidez total (g/l)
4.94
Acidez volatil (g/l)
0.41
Azúcar
1.4
PH
3.59
Graduación (% vol.)
14.9
La razón de la calidad de Tinto Arroyo Crianza 2015 hay que buscarla en la magnífica materia prima proveniente de los viñedos de la bodega. Tinto Arroyo Crianza 2015 está elaborado 100% con tempranillo y tiene una crianza de 12 meses en barricas de roble. Está bendecido, además, por una cosecha calificada como Excelente en la D.O. Ribera del Duero.
Bodegas Santiago Arroyo nace 1960 como una asociación de varios viticultores de Sotillo de la Ribera. En 1994 Santiago Arroyo, hijo de viticultor y bodeguero de esta localidad, se hace con las riendas de la bodega y pone en marcha una renovación de las instalaciones. Así comienza la historia moderna de la bodega, hoy reconocida por la regularidad de sus vinos. Hoy, a sus ochenta y muchos años, Santiago Arroyo continúa cuidando sus viñedos, un total de 90 hectáreas divididas en 14 pagos diferentes, todos ubicados en Sotillo de la Ribera y cultivados con tempranillo.
La tempranillo, en las condiciones de clima extremo de la región, otorga vinos con la acidez y estructura adecuadas para recibir largas crianzas. La mayor parte de las viñas de Santiago Arroyo crecen en las soleadas riberas del valle del río Duero, a altitudes que varían entre los 920 m y los 820 m. Tinto Arroyo Crianza 2015 es un perfecto acompañante para platos de carnes rojas. También marida a la perfección con platos de caza de pluma.
Hermoso color rojo cereza picota madura con ribete granate.
En nariz muestra complejidad, destacando notas de frutas rojas maduras (cerezas y ciruelas) junto a recuerdos tostados y notas de clavo de olor y vainilla; más tarde despliega toques terrosos y notas balsámicas.
De cuerpo medio, en boca resulta equilibrado, sabroso, maduro y con un tanino de excelente calidad perfectamente fundido en el conjunto que le confiere unas magníficas sensaciones táctiles y un buen paso de boca; por vía retronasal reaparecen los fondos tostados y de cacao torrefacto percibidos en nariz. Larga y compleja persistencia final con recuerdos de fruta de hueso (ciruela).
Bodegas Santiago Arroyo nace 1960 como una asociación de varios viticultores de Sotillo de la Ribera. En 1994 Santiago Arroyo, hijo de viticultor y bodeguero de esta localidad, se hace con las riendas de la bodega y pone en marcha una renovación de las instalaciones. Así comienza la historia moderna de la bodega, hoy reconocida por la regularidad de sus vinos. Hoy, a sus ochenta y muchos años, Santiago Arroyo continúa cuidando sus viñedos, un total de 90 hectáreas divididas en 14 pagos diferentes, todos ubicados en Sotillo de la Ribera y cultivados con tempranillo, la uva reina de Ribera del Duero.
La tempranillo, en las condiciones de clima extremo de la región, otorga vinos con la acidez y estructura adecuadas para recibir largas crianzas. La mayor parte de las viñas de Santiago Arroyo crecen en las soleadas riberas del valle del río Duero, a altitudes que varían entre los 920 m y los 820 m de los majuelos más bajos. La diversidad de suelos que cobijan las viñas se ve reflejada en los aromas y sabores de sus vinos. Cada viña, en función de sus características, se destina a un tipo de vino. Los rosados y jóvenes se elaboran con viñas sobre suelos profundos que mantienen una buena acidez; los tintos de crianza, con viñas en suelos arcillo calcáreos; y los reservas a partir de los suelos más calizos. El gran reserva sólo se elabora en determinadas añadas.