Tinto Arroyo es uno de nuestros reservas favoritos dentro de la D.O. Ribera del Duero. Por eso estamos atentos a cada nuevo lanzamiento. Ahora llega la nueva añada: Tinto Arroyo Reserva 2018, un tempranillo que nace de viñedos a elevada altitud en Sotillo de la Ribera (Burgos), en la parte más septentrional de la zona. Nos seduce con su estructura excelentemente pulida y un magnífico final que llena la boca.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble americano y francés
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
30 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
08/2022
Acidez total (g/l)
5.36
Acidez volatil (g/l)
0.65
Azúcar
1.81
PH
3.53
Graduación (% vol.)
14.5
Tinto Arroyo Reserva 2018, 100% tempranillo, se elabora con una selección de uvas de los viñedos Miraflores y Sullerto, propiedad de la bodega. Son viñas donde los frutos maduran lentamente debido a su localización en la parte más septentrional de la zona y a su elevada altitud, por lo que la vendimia se realizó en octubre.
La fermentación tuvo lugar en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada. El vino resultante recibe una larga crianza de 30 meses mínimo en barricas de roble americano y francés, y más de 24 meses en botella antes de salir al mercado.
Los viñedos de Bodegas S. Arroyo crecen en un ecosistema único: el de Sotillo de la Ribera (Burgos), donde parcelas y majuelos de viña se entremezclan con pinares salvajes y monte bajo mediterráneo, situados en la zona más septentrional y de más altitud de la zona, entre 900 y 950 metros. Esta materia prima es la base para que sus vinos se sitúen a la cabeza de la calidad del vino español.
Por su delicada y fina estructura, Tinto Arroyo Reserva 2018 (D.O. Ribera del Duero) acompañará a la perfección todo tipo de carnes y pescados. Se recomienda abrir la botella de 15 a 20 minutos antes de consumirla a una temperatura adecuada.
COLOR: Rojo picota intenso con fuertes ribete granate muy marcados, limpio y brillante.
OLOR: En nariz tonos de fruta compotada, cueros, tabacos suaves, torrefactos y cafés. Buen equilibrio entre fruta y madera.
SABOR: En boca el vino se muestra estructurado, con taninos suaves y maduros, equilibrado. Recuerdos balsámicos, toques de pastelería, sabores de frutos rojos con leves toques de frutos secos como avellanas y almendras amargas en retrogusto.
Bodegas Santiago Arroyo nace 1960 como una asociación de varios viticultores de Sotillo de la Ribera. En 1994 Santiago Arroyo, hijo de viticultor y bodeguero de esta localidad, se hace con las riendas de la bodega y pone en marcha una renovación de las instalaciones. Así comienza la historia moderna de la bodega, hoy reconocida por la regularidad de sus vinos. Hoy, a sus ochenta y muchos años, Santiago Arroyo continúa cuidando sus viñedos, un total de 90 hectáreas divididas en 14 pagos diferentes, todos ubicados en Sotillo de la Ribera y cultivados con tempranillo, la uva reina de Ribera del Duero.
La tempranillo, en las condiciones de clima extremo de la región, otorga vinos con la acidez y estructura adecuadas para recibir largas crianzas. La mayor parte de las viñas de Santiago Arroyo crecen en las soleadas riberas del valle del río Duero, a altitudes que varían entre los 920 m y los 820 m de los majuelos más bajos. La diversidad de suelos que cobijan las viñas se ve reflejada en los aromas y sabores de sus vinos. Cada viña, en función de sus características, se destina a un tipo de vino. Los rosados y jóvenes se elaboran con viñas sobre suelos profundos que mantienen una buena acidez; los tintos de crianza, con viñas en suelos arcillo calcáreos; y los reservas a partir de los suelos más calizos. El gran reserva sólo se elabora en determinadas añadas.