Elaborado sólo en las mejores cosechas, como esta 2009 (Excelente), Torremilanos Colección Reserva 2009 es el vino ‘top’ de un peso pesado de Ribera del Duero: Finca Torremilanos. Elegante, redondo, sabroso, aterciopelado, gran perfil frutal.
Torremilanos Colección Reserva 2009 está elaborado con uvas de tempranillo procedentes de una selección de viñedos de más de 60 años cultivadas en la Finca Torremilanos (Aranda de Duero). Un vino que sólo se elabora en las mejores añadas, y que es el resultado de una triple selección: selección de la cosecha, selección de uva y selección de barricas. Los viñedos, de producción biológica, se vendimiaron de forma manual. Los frutos fermentaron en acero inoxidable con levaduras indígenas. Finalmente recibió una crianza de 30 meses en barricas de roble francés.
Finca Torremilanos forma parte de ese exclusivo círculo de bodegas fundadoras de la Denominación de Origen Ribera del Duero en 1982. Una bodega de propiedad familiar que destila personalidad y pionera en apostar por los vinos ecológicos y biodinámicos. Se trata también de una de las pocas firmas de Ribera del Duero que presumen de contar con todo su viñedo en una única propiedad: la Finca Torremilanos.
La Finca Torremilanos fue fundada en 1903 y en 1975 pasó a manos de Pablo Peñalba y sus hermanos, de familia con larga tradición vinculada a la viña y el vino. Pilar Pérez Albéniz, esposa del ya fallecido Pablo Peñalba, dirige actualmente la bodega; mientras Ricardo Peñalba (segunda generación) lleva las riendas enológicas. Desde 2008, el 100% del viñedo de la propiedad se certifica en producción ecológica; y desde 2015, como producción biodinámica. Torremilanos Colección Reserva 2009 casa a la perfección con una caldereta de cordero o un solomillo de cerdo con salsas de frutos del bosque.
Notas de cata
Bonito color rojo cereza granate con ribetes suaves de color teja, luminoso y brillante.
En nariz destaca por su perfil aromático elegante y muy complejo, en primer plano aparecen notas de frutas del bosque endrinas y moras, para más tarde ofrecer notas de sotobosque mediterráneo y finos matices especiados (canela y nuez moscada), el final del recorrido aromático se cierra con notas ahumadas y de cedro.
En boca se muestra elegante, redondo y sabroso, con unas magnificas sensaciones táctiles que tapizan un aterciopelado paso de boca. Gran perfil frutal donde destacan las notas de fruta negra del bosque bien madura, fundidas con matices especiados. Buena acidez que le dará vida en botella. Larguísima y compleja persistencia final con notas de madera tostada, especiados y recuerdos de monte bajo mediterráneo.
Finca Torremilanos forma parte de ese exclusivo círculo de bodegas fundadoras de la Denominación de Origen Ribera del Duero en 1982. Una bodega de propiedad familiar que destila personalidad y pionera en apostar por los vinos ecológicos y biodinámicos. Se trata también de una de las pocas firmas de Ribera del Duero que presumen de contar con todo su viñedo en una única propiedad: la finca Torremilanos. Un auténtico ‘château’ situado en el corazón de la D.O., en Aranda de Duero, donde la bodega se rodea de sus propios viñedos: 195 hectáreas que abastecen de excepcional uva. Las plantas (principalmente tempranillo, pero también cabernet sauvignon y merlot) se extienden en una loma a una altitud de 800-900 m, con acusadas oscilaciones térmicas, condiciones extremas que acentúan la personalidad de los vinos.
La Finca Torremilanos fue fundada en 1903 por Calixto Seijas Ruiz Zorrilla con el objetivo de elaborar vinos finos, y en 1975 la propiedad pasó a manos de Pablo Peñalba y sus hermanos, de familia con larga tradición vinculada a la viña y el vino. Pilar Pérez Albéniz, esposa del ya fallecido Pablo Peñalba, dirige actualmente la bodega; mientras Ricardo Peñalba (segunda generación) lleva las riendas enológicas. Desde 2003 la familia Peñalba López dejó de comprar uva a otros productores de la zona para centrarse en la uva de la finca, ello les llevó a apostar por una viticultura más sana y tradicional, prescindiendo del uso de herbicidas pesticidas y abonos químicos. Desde 2008, el 100% del viñedo de la propiedad se certifica en producción ecológica; y desde 2015, como producción biodinámica. La filosofía de la bodega consiste en elaborar vinos que transmitan los sabores únicos de este paraje, vinos francos, honestos, frescos y naturales.