Los claretes son vinos con mucha tradición en la D.O. Cigales. Valdelosfrailes 2021 lleva la firma de una bodega que marca la diferencia: Valdelosfrailes, en la órbita de Bodegas Familiares Matarromera. Un vino elaborado con tempranillo de los viñedos que la bodega posee en Cubillas de Santa Marta y Quintanilla de Trigueros (Valladolid), que cuenta en su haber con premios tan importantes como la Medalla de Oro en Mondial du Rosé.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Capacidad (cl)
75
Acidez total (g/l)
5.4
Graduación (% vol.)
13.5
Valdelosfrailes elabora este clarete desde la añada 2004. La última cosecha, Valdelosfriales 2021, es un 100% tempanillo. Las uvas proceden Cubillas de Santa Marta y Quintanilla de Trigueros; concretamente de los viñedos Costanas, Valdeví y Aldor, situados a 780 m de altitud.
Finca Las Costanas es la viña que rodea Bodega Valdelosfrailes en Cubillas de San Marta, con cepas en vaso de más de 30 años de edad, y produce un tempranillo con mucha concentración y matices. Valdeví, también en Cubillas, es una finca con viñas jóvenes en laderas que aportan una magnífica acidez. Y Finca Aldor, una viña en espaldera que aporta madurez. Los diferentes orígenes de la tempranillo proporcionan una rica complejidad. Por otro lado, una fermentación lenta y a muy baja temperatura (15º C) consigue que el vino muestre intensas notas de fruta roja y ecos florales.
Bodega Valdelosfrailes forma parte de Bodegas Familiares Matarromera, uno de los grupos bodegueros imprescindibles de España, fundado y presidido por Carlos Moro. Se estrenó en el mercado con la añada 1999 y hoy día es un referente de la D.O. Cigales. Se erige en Cubillas de Santa Marta (Valladolid), y sus instalaciones están rodeadas de viñedos, en los que predomina la tempranillo.
Valdelosfrailes 2021 (D.O. Cigales) es ideal para acompañar con ensaladas de pasta, tostas frías, quesos o encurtidos, ceviches, cremas frías de marisco, pescados blancos, calamares y pulpo.
Es un vino clarete de un brillante color ojo de perdiz con irisaciones anaranjadas.
Alta intensidad en nariz, con aromas de frutas frescas del bosque (grosella o zarzamora) fruto de la fermentación a muy baja temperatura. También surgen toques florales de espliego y sutiles anisados combinados con una fina mineralidad resultado del complejo ensamblado de los distintos orígenes de la uva tempranillo.
En boca se da un excelente equilibrio entre las sensaciones frescas de la acidez y la fase aromática que dan complejidad al vino, con elegantes tonos de fresa fina, zarzamora, y tonos también de fruta de hueso, con vivo y elegante final que invita a un nuevo sorbo.