Más allá de su historia ligada a los rosados, en Cigales se están elaborando tintos que llaman la atención de crítica y público. Entre los más destacados -y también favoritos de nuestros clientes- está Valdelosfrailes, creado por Bodegas Familiares Matarromera. La calidad de Valdelosfrailes Crianza 2017 está refrendada por varios premios internacionales, como la Gran Medalla de Oro Concurso Mundial de Bruselas.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas de roble
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
12 meses
Capacidad (cl)
75
Acidez total (g/l)
5.1
Graduación (% vol.)
14
Carlos Moro, fundador de Bodegas Familiares Matarromera, quiso fundar una bodega en la vecina D.O. Cigales, donde su familia contaba con larga tradición elaboradora. Así en 1998 funda Bodega Valdelosfrailes, donde nacen vinos elegantes como todos los creados por esta prestigiosa compañía. Valdelosfrailes Crianza 2017 se elabora con viñedos propios de tempranillo situados en los términos de Cubillas de Santa Marta y Quintanilla de Trigueros, a una elevada altitud (780 - 825 m) y en suelos calizos con cantos rodados que aportan mineralidad, producciones muy bajas y alta calidad. Tiene una crianza de 12 meses en barricas seguida de 12 meses más en botella.
Bodega Valdelosfrailes forma parte de Bodegas Familiares Matarromera, uno de los grupos bodegueros imprescindibles de España, fundado y presidido por Carlos Moro. Con esta bodega, Carlos Moro ve cumplido su deseo de elaborar en Cigales, tierra donde sus antepasados desarrollaron ya labor vitivinícola. Valdelosfrailes saca sus primeros vinos al mercado a finales de los noventa, apoyados en un excelente viñedo y en la variedad tempranillo. Hoy día, esta bodega es un referente de la D.O. Cigales.
Valdelosfrailes Crianza 2017 (D.O. Cigales) armoniza a las mil maravillas con unas manitas de cerdo rellenas de hongos o una chuletillas de lechazo asadas.
Color cardenal subido con intensos tonos amoratados.
Nítidos aromas de fruta negra, con la agradable mineralidad de las parcelas de las que procede, en perfecto equilibrio con toques de lactonas, café torrefacto y regaliz del roble americano con especiados de la barrica de roble francés de suave tostado.
En boca es un vino fresco, con una viva acidez y fruta negra, entre elegantes torrefactos, suaves especiados, con fondo mineral y ligero ahumado, de gran complejidad con final elegante, intenso y persistente.