En 1805, con apenas 27 años, la viuda de François Clicquot asumió la dirección de la bodega familiar y transformó para siempre el mundo del champagne gracias a innovaciones que siguen vigentes hoy. Veuve Clicquot Yellow Label, con más de 140 años de trayectoria, se ha convertido en un referente internacional que encarna el auténtico savoir faire de la maison en el arte del ensamblaje. Su estilo combina frescura, intensidad aromática y una sedosa elegancia.
Región
Variedad de uva
55% Chardonnay, 30% Pinot Noir, 15% Pinot Meunier
Tipo de botella
Champenoise
Capacidad (cl)
75
Veuve Clicquot Yellow Label es el emblema de la maison y concentra la mayor parte de su producción. Este champán nace de la cuidadosa mezcla de uvas procedentes de unas cincuenta fincas, principalmente Grands y Premiers Crus. Su carácter se define por la firmeza y estructura que aporta la pinot noir, suavizada con un toque de pinot meunier y equilibrada por casi un tercio de chardonnay, que le confiere elegancia y frescura. En su elaboración se emplea entre un 30 y un 45% de vinos de reserva, y madura durante tres años en bodega, logrando una armonía perfecta entre delicadeza y energía.
La historia de la casa se remonta a 1772, cuando François Clicquot fundó su bodega en la región francesa de Champagne. Tras su fallecimiento, en 1805, su joven viuda Nicole Barbe Ponsardin asumió el liderazgo con tan solo 27 años, convirtiéndose en pionera en un mundo dominado por hombres. Bajo su dirección, la firma adoptó el nombre Veuve Clicquot Ponsardin y lanzó hitos como el primer champán de añada en 1810. Con la incorporación del bodeguero alemán Antoine Müller, se perfeccionó el método champenoise y se introdujeron avances revolucionarios como el ‘removido’, que marcaron la historia del champagne.
Hoy, la maison es sinónimo de prestigio y forma parte del grupo de lujo LVMH. Con unas 400 hectáreas de viñedos en la Montagne de Reims y la Côte des Blancs, su etiqueta amarilla se ha convertido en un icono mundial, junto a cuvées excepcionales como La Grande Dame, símbolo de complejidad y refinamiento.
Para disfrutar Veuve Clicquot Yellow Label en todo su esplendor, acompáñalo con verduras salteadas, makis, ensaladas cítricas o carnes crudas como tartar y carpaccio.
Color amarillo pajizo con burbuja fina.
Intenso y agradable en nariz, despliega notas de fruta cítrica (mandarina, pomelo) y bollería (brioche) junto a notas de fruta pasa. Sutiles recuerdos minerales.
Bien equilibrado y agradable frescura en boca, con una estructura frutal notable. Final muy cremoso.
Nicole Barbe Ponsardin, la viuda (en francés veuve) de Clicquot tuvo que hacerse cargo en 1805, con 27 años, del floreciente negocio que su marido regentaba: la casa de champagne François Clicquot, un empresario textil que fundó su bodega en la región francesa de Champagne en 1772. La viuda Clicquot fue pionera en un mundo regido por hombres, al hacerse cargo del negocio y tomar las riendas de la bodega. Impidió la desaparición de la bodega, que es como acababa la mayoría tras el fallecimiento del hombre que la dirigía, e impulsó a la empresa familiar hacia el éxito. Siguió por el camino de la innovación que había marcado el padre de su marido, quien en 1775 había ideado el primer champagne rosado de la historia. Bajo la dirección de Nicole, en 1810 la casa pasó a llamarse Veuve Clicquot Ponsardin y se elaboró el primer champán de añada de la casa. Se incorporó como bodeguero el alemán Antoine Müller, quien perfeccionó el método champenoise y revolucionó el mercado elaborador en Champagne introduciendo avances como el remuage (para clarificar naturalmente el champagne y gracias a lo que hoy se consigue ese límpido y brillante color del que hace gala); o la técnica de almacenar las botellas en racks de madera con el cuello hacia abajo en un ángulo de 45 grados y giros diarios (para que los sedimentos se depositen en el cuello de la botella y eliminarlos después mediante el degüelle). En 1866, Nicole Barbe Ponsardin murió a los 89 años. Será siempre recordada como la grande dame de Champagne, nombre que recibe hoy el vino de alta gama de la bodega. El prestigo de esta casa no ha dejado de crecer y actualmente es una de las casas de Champagne más populares, con su inconfundible etiqueta entre amarilla y anaranjada, y su cuvée puntera La Grande Dame, uno de los champanes más complejos y finos. Actualmente integrada en el grupo de marcas de lujo LVMH, su amplia distribución hace que sea fácil encontrar sus vinos en el mercado. Veuve Clicquot controla unas 400 hectáreas de viñas, ubicadas entre la Montagne de Reims y la Côte des Blancs, con lo que cubre un 25% de las necesidades de la bodega. El resto de la uva se compra a viticultores con los que la casa tiene contratos de largo plazo. Su Brut Yellow Label es la marca más conocida, a la que destina la mayor parte de la producción. Se trata de un champán que proviene de la mezcla de uvas de cincuenta fincas diferentes y del que existe una gran demanda internacional. Su obra más especial y apreciada es la cuvée de alta gama La Grande Dame (en homenaje a la viuda Nicole Barbe Ponsardin), un champán extraordinario.