La marca Viña Ardanza nace en 1942 y es uno de los grandes símbolos internacionales del vino riojano y el vino que más fama ha dado a La Rioja Alta, S.A. Viña Ardanza Reserva 2017 nace de una añada con maduraciones perfectas que permitió elaborar este tinto con gran frescura y notable capacidad de añejamiento. Tiene una larga crianza equivalente a la de un Gran Reserva.
Temperatura servicio
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
20% Garnacha tinta, 80% Tempranillo
Tipo de barrica
Barrica de roble amerciano
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
36 meses
Capacidad (cl)
75
Acidez total (g/l)
5.3
PH
3.59
Graduación (% vol.)
14.5
Viña Ardanza Reserva 2017 incluye un 80% de tempranillo de viñas de más de 30 años de las fincas La Cuesta y Montecillo, situadas en Fuenmayor y Cenicero. Y un 20% de garnacha de la finca La Pedriza en Tudelilla (Rioja Oriental), con un suelo muy pobre cubierto de cantos rodados que ofrece una garnacha muy rica en aromas y fina estructura.
La añada 2017 estuvo marcada por la histórica helada del 28 de abril, que afectó a algunos de los viñedos de la bodega, pero no a los situados en Cenicero (tempranillo) y Tudelilla (garnacha). Aunque la cantidad elaborada de Viña Ardanza Reserva fue inferior a la habitual, las maduraciones fueron perfectas, permitiendo diseñar un tinto con gran frescura y capacidad de envejecimiento debido a la fuerte carga polifenólica.
La vendimia fue manual en cajas, con una primera selección de racimo en el campo. Los racimos se transportan refrigerados hasta la bodega, donde pasaron una segunda criba en las mesas de selección óptica. Tras la fermentación, los vinos realizaron la crianza por separado: el tempranillo durante 36 meses y la garnacha durante 30 meses, siempre en barricas de roble americano de fabricación propia. El 20% es roble nuevo y el resto de 3 vinos. Se realizaron 5 trasiegas tradicionales de barrica a barrica a la luz de una vela para separar los sedimentos de forma manual y evitar filtrarlo agresivamente.
Desde el Barrio de la Estación de Haro, La Rioja Alta, S.A. se alza desde hace más de un siglo como emblema de alta calidad y como una de las creadoras del clasicismo riojano. En su catálogo figuran algunos de los riojas más laureados, como Viña Ardanza o Gran Reserva 904. Vinos fieles a un estilo tradicional, amables, suaves y elegantes. Ajena a los vaivenes de las modas, a La Rioja Alta, S.A. le han bastado sutiles puestas al día para seguir en lo más alto como abanderada del mejor clasicismo.
Viña Ardanza Reserva 2017 (D.O.Ca. Rioja) es el compañero ideal para asados de cordero, carnes rojas, barbacoas, caza mayor, guisos de pescado muy condimentados, quesos ahumados y curados.
La Rioja Alta, S.A. , ha pasado a la historia como uno de los emblemas del clasicismo riojano mejor entendido, un estilo que ha dado fama mundial a esta región. Desde su centro de operaciones en el célebre barrio de la Estación de Haro, considerado el corazón del vino español, esta firma centenaria se alza desde hace más de un siglo como adalid de la máxima calidad. La Rioja Alta, S.A., ha sabido evolucionar muy bien con el tiempo, introduciendo pequeños cambios pero sin rupturas, para llegar a nuestros días como una de las empresas vitivinícolas más prestigiosas y activas del territorio nacional.
A pesar de su dilatada y existosa trayectoria vinícola, La Rioja Alta, S.A., no se ha dormido en los laureles. En 1995 inició su estrategia de expansión con la adquisición de Torre de Oña, también en la D.O.Ca. Rioja, una bonita bodega con viñedos rodeando a las instalaciones, al estilo de los châteaux franceses. Y ya en el siglo XXI ha extendido sus dominios fuera de Rioja, apostando por dos de las denominaciones de origen más importantes de nuestro país: Ribera del Duero y Rías Baixas.