Un vino de altura y todo es espíritu de Pago de Carraovejas
El Anejón 2021 despliega una armonía aromática envolvente y un carácter a la vez delicado e intenso. Nace de una viña singular que encierra una riqueza extraordinaria. El perfume floral que desprende es solo un anticipo de la complejidad que ofrece esta parcela única.
El Anejón 2021 es un vinazo de finca que nace en una de las parcelas más singulares de la Ribera del Duero.
El Anejón 2021 es la nueva añada de uno de los vinos más personales y buscados de Pago de Carraovejas. Procede de una parcela única, cultivada en bancales con vistas al castillo de Peñafiel, que configura un anfiteatro natural en la vertiente oeste del valle. Esta añada, calificada como Excelente, se caracteriza por su equilibrio, elegancia y profundidad, fruto de un ciclo vegetativo homogéneo y una viticultura respetuosa con el entorno.
El vino se elabora exclusivamente con uvas de esta parcela de 9,43 hectáreas, plantada con 92% tinto fino, 5% cabernet sauvignon y 3% merlot. La vendimia se realiza a mano, con doble selección de racimos y bayas, y la fermentación tiene lugar en pequeñas tinas de roble francés, con levaduras autóctonas. La crianza se prolonga durante 12 meses en barricas nuevas de roble francés de 600 litros, donde El Anejón 2021 afina su carácter delicado, mineral y balsámico.
Disfrutarás de él, sin duda, porque es un tinto de finca que expresa con fidelidad el alma de su paisaje y que se sitúa entre los grandes vinos de guarda de la Ribera del Duero.
Notas de cata
En copa, este vino despliega un perfume floral intenso, con notas de fruta negra, especias y fondo calcáreo.
En boca es sedoso, largo y envolvente, con una estructura firme y una frescura que invita a seguir bebiendo.
Opinión de los creadores
Terrazas con la mirada fija al castillo de Peñafiel que huelen a monte y a plantas aromáticas. Boca infinita que susurra que este vino nace de un ecosistema inédito.
Pago de Carraovejas es un auténtico icono en Ribera del Duero. Su gran logro es que todo el mundo quiere probar sus vinos: gustan al gran público al tiempo que ocupan un lugar en el Olimpo de los ‘vinos de culto’. Esta bodega es la materialización del sueño de José María Ruiz. Formado como sumiller, en 1982 abrió su propio restaurante en Segovia -Restaurante José María- logrando reconocimiento por la exquisitez de su cochinillo asado. Al poco tiempo concibió la idea de elaborar un vino en Ribera del Duero para acompañar su plato estrella y, con el apoyo de un grupo de segovianos amantes del vino, puso en marcha el proyecto Pago de Carraovejas en 1987, eligiendo como ubicación las laderas de Carraovejas en Peñafiel, paraje tradicionalmente reconocido por la buena maduración de los frutos.
Así, en una finca sita en el corazón de la D.O. Ribera del Duero arrancó un proyecto que en 1991 alumbró su primera añada, elaborada con 5 hectáreas de viñedo iniciales. Por otro lado, Pago de Carraovejas marcó un hito en la denominación, ya que fue pionera en incorporar un 25% de cabernet sauvignon en sus vinos cuando la corriente imperante daba absoluto protagonismo a la uva tinto fino (tempranillo); además, fue precursora en el uso de roble francés para la crianza. Desde sus primeros compases, el prestigio acompañó a una bodega que con el paso de los años ha ido ampliando y mejorando viñedos e instalaciones. Desde 2013, Pago de Carraovejas, en manos de la familia Ruiz, es también propietaria de otra bodega singular: Ossian, dedicada a la elaboración de blancos de verdejo en Nieva (Segovia).