La Sierra de Gredos se ha consolidado como uno de los territorios más dinámicos del vino español, atrayendo la atención de expertos y aficionados. Hace 25 años nació allí el proyecto Bodegas Arrayán, impulsado por José María Entrecanales y María Marsans, hoy referente indiscutible en la zona gracias al talento de la enóloga Maite Sánchez. Su vino Arrayán Selección 2020, con D.O. Méntrida, refleja la esencia de la finca La Verdosa (Toledo) mediante un coupage de syrah, merlot, cabernet sauvignon y petit verdot, afinado durante 11 meses en barricas de roble francés para lograr un perfil elegante y lleno de carácter.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
10% Petit Verdot, 30% Syrah, 30% Cabernet Sauvignon, 30% Merlot
Tipo de barrica
Barricas de roble francés
Tipo de botella
Borgoñona
Permanencia en barrica
11 meses
Capacidad (cl)
75
Acidez total (g/l)
5.25
PH
3.64
Graduación (% vol.)
14.5
Arrayán Selección 2020 es un vino ecológico que combina cuatro variedades internacionales en un ensamblaje equilibrado: 30% syrah, 30% merlot, 30% cabernet sauvignon y 10% petit verdot. Las uvas proceden de la Finca La Verdosa, en Toledo, donde las cepas se asientan sobre suelos arenosos a 510 metros de altitud.
Cada variedad se sometió a una maceración prefermentativa en frío durante 24 horas antes de la fermentación, que se realizó en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada durante unos 15 días. Tras completar la fermentación maloláctica, Arrayán Selección 2020 reposó 11 meses en barricas de roble francés y, posteriormente, afinó en botella durante un año más en la bodega.
Bodegas Arrayán nació en 1999 de la mano de José María Entrecanales en la espectacular Finca La Verdosa, una dehesa situada en Toledo. Desde el inicio, el proyecto apostó por variedades internacionales bajo la asesoría del reconocido experto Richard Smart, quien realizó un exhaustivo estudio de suelos y dotó al viñedo -26 hectáreas- de riego por goteo y tecnología avanzada para optimizar el cultivo.
Las viñas, plantadas a unos 500 metros de altitud sobre suelos arenosos y pobres, se benefician de un clima continental con veranos cálidos, lo que imprime carácter y finura a los vinos. Hoy, bajo la dirección de María Marsans y con la enóloga Maite Sánchez al frente, la bodega continúa innovando y desarrollando nuevos proyectos más allá de la Finca La Verdosa.
Arrayán Selección 2020 marida a la perfección con bonito con tomate o con estofado de judías pintas con morro de cerdo.
Bodegas Arrayán, la iniciativa más personal del ya fallecido empresario José María Entrecanales -y que ahora dirige con gran criterio su viuda, María Marsans- nació como un empeño por cumplir el sueño de elaborar vino en una preciosa dehesa cercana a Madrid, con 800 hectáreas de bosque mediterráneo. En este incomparable entorno, perteneciente al área de elaboración de la Denominación de Origen Méntrida, una zona de producción histórica y que apostaba mayoritariamente por la variedad garnacha, Entrecanales buscó a los mejores asesores vitivinícolas del planeta para estudiar un proyecto integral y sostenido con el medio ambiente.
Para la plantación de las variedades, todas ellas foráneas y poco extendidas por la zona, el reconocido empresario contrató al doctor Richard Smart, afamado gurú vitícola y con residencia en Australia, que se desplazó hasta la Finca La Verdosa para establecer un completo estudio de suelos. Situó a cada variedad en el lugar donde mejor se iba a expresar y dotó al viñedo de 26 hectáreas, entre otras cosas, de riego por goteo y estaciones de radiofrecuencia para regular las necesidades de las plantas. No contento con esculpir uno de los mejores jardines de viñas de toda la Península, Entrecanales solicitó la colaboración del enólogo Miguel Ángel de Gregorio para la elaboración de los vinos.
Con la gerencia de María Marsans y el nuevo protagonismo vitivinícola de Maite Sánchez -una de las enólogas más en boga del panorama nacional-, la bodega ha perfilado proyectos paralelos fuera de la Finca La Verdosa, apostando por recuperar viejos viñedos de garnacha.