Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barricas bordelesas de roble francés
Tipo de botella
Bordelesa
Permanencia en barrica
12 meses
Capacidad (cl)
75
Embotellado
05/2022
Acidez total (g/l)
5
Acidez volatil (g/l)
0.68
Azúcar
1.5
PH
3.77
Graduación (% vol.)
14.5
En Viñedos y Bodegas Áster, el Grupo La Rioja Alta, S.A. ha ido creciendo en base a una selección de viñedo espectacular. La firma riojana buscaba en la D.O. Ribera del Duero un estilo más rompedor y diferenciado del de la casa madre. Y ahora puede presumir de ello sin negar la mayor calidad.
Ubicada en Anguix, Viñedos y Bodegas Áster cuenta con unas instalaciones equipadas con la más moderna tecnología. Las 95 hectáreas de viñedo de tempranillo, situadas entre este municipio burgalés y La Horra -una de las mejores zonas de la D.O. Ribera del Duero-, han alcanzado ya su madurez -la mayoría se plantaron en 1991- y funcionan a pleno rendimiento.
De aquí procede Áster Finca El Caño Reserva 2019, un tinto espectacular elaborado al cien por cien con uvas de tempranillo y perfeccionado por una crianza de 12 meses en barricas de roble francés. No te pierdas el regreso de uno de los mayores éxitos del Club en los últimos años. Un tinto elaborado, además, con los racimos de una añada calificada como Excelente por el Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Duero.
Luce un atractivo color rojo cereza de buena capa.
En nariz se expresa fresco, intenso y fino; destacando los aromas de frutas rojas (fresas y frambuesas) y notas florales (violeta), junto a sensaciones lácticas (nata) y de especias dulces.
En boca resulta amplio, sabroso, equilibrado y fresco. Exhibe un paso elegante, fluido, frutal y sedoso. Muestra un tanino fino y su final es largo y persistente, reproduciendo los aromas frutales, lácticos y florales que se percibían en nariz.
En la década de los noventa, el grupo La Rioja Alta decidió iniciar un plan de expansión que le llevó a fundar Bodegas y Viñedos Áster en la Ribera del Duero. Para este proyecto, la sociedad unió el deseo de alcanzar la excelencia enológica con la filosofía de emplear únicamente viñedos propios para la elaboración de los vinos. Precisamente a causa de ese afán perfeccionista, el primer vino etiquetado como Áster no vio la luz hasta el año 2000, cuando las cepas dieron por fin uvas con la calidad suficiente para su elaboración.
En 2002, poco después de la salida al mercado de su primer vino, Áster construyó su bodega en Anguix, unas instalaciones equipadas con la más moderna tecnología. Las 95 hectáreas de viñedo de tinta del país, situado entre este municipio burgalés y La Horra, han alcanzado ya su madurez la mayoría se plantaron en 1991- y funcionan a pleno rendimiento.