Carmelo Rodero 9 Meses 2024 es un excepcional tempranillo con el sello de calidad de Carmelo Rodero, hijo y nieto de viticultores y uno de los nombres más importantes de Ribera del Duero. Al igual que todos los vinos de esta bodega, este tinto monovarietal destaca por la excelsa calidad de la materia prima.
Carmelo Rodero 9 Meses 2024 es un excepcional tempranillo con el sello de calidad de Carmelo Rodero, hijo y nieto de viticultores y uno de los nombres más importantes de Ribera del Duero. Al igual que todos los vinos de esta bodega, este tinto monovarietal destaca por la excelsa calidad de la materia prima.
Carmelo Rodero 9 Meses 2024 es un magnífico monovarietal de tempranillo elaborado con viñas de entre 8 y 20 años de edad y perfeccionado con una crianza de 9 meses en roble francés. Está elaborado por Carmelo Rodero, quien, en 1990, después de muchos años de vender sus uvas a bodegas de enorme prestigio como Vega Sicilia, edificó su primera bodega y comenzó una de las trayectorias más brillantes que se recuerdan en toda la historia de la D.O. Ribera del Duero.
Localizada en Pedrosa del Duero (Burgos), Bodegas Rodero se ha posicionado como una de las bodegas referentes de Ribera del Duero gracias, en gran medida, a la excelsa calidad de sus viñedos. El exquisito mimo que otorga la firma a la uva es su prioridad. Cada una de sus elaboraciones procede de una parcela determinada, y se elabora teniendo en cuenta la edad de las plantas, el tipo de suelo, su orientación y exposición. Un minucioso trabajo que también incluye la elección de las barricas más pertinentes para la crianza de cada vino. La hija de Carmelo Rodero, Beatriz, dirige en la actualidad las riendas enológicas. Disfruta de su excelente tempranillo Carmelo Rodero 9 Meses 2024.
Opinión de los creadores
A la vista, los ribetes violáceos propios de la juventud de Carmelo Rodero 9 Meses envuelven los tonos rojo picota. En nariz predomina la intensidad y la expresividad de los aromas primarios del tempranillo. En boca es un vino estructurado, equilibrado y placentero, que incita al segundo trago.
Después de muchos años vendiendo sus uvas a bodegas tan prestigiosas como Vega Sicilia, Carmelo Rodero, cuarta generación de viticultores de Pedrosa de Duero (Burgos), decidió en 1990 elaborar sus propios vinos, fundando Bodegas Rodero.
Bodegas Rodero se ha posicionado como una de las bodegas más destacadas de Ribera del Duero gracias, sobre todo, a la calidad de sus viñedos. El exquisito trato que otorga a la uva es prioritario. Cada uno de sus vinos procede de una parcela determinada, y se elabora atendiendo a diversos factores, como la edad de las plantas, el tipo de suelo, su orientación y exposición. Un meticuloso trabajo que también incluye la elección de las barricas más adecuadas para la crianza de cada vino. La hija de Carmelo Rodero, Beatriz, dirige las riendas enológicas.