Château Croix de Labrie 2010

Prodigiosa precisión
1 botella
104,00
Botella 75cl.

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Château Croix de Labrie 2010 es uno de los mejores vinos de garaje de la A.O.C. Saint-Émilion Grand Cru. El nivel de detallismo en todas las fases de su elaboración hacen de este merlot un tinto único.

Características de consumo

Temperatura servicio

Temperatura de 17-18 °C

Tiempo de consumo

En perfectas condiciones hasta 2025

Características generales

Tipo de vino

Vino Tinto

Variedad de uva

100% Merlot

Tipo de barrica

Barricas de roble francés

Tipo de botella

Troncocónica

Permanencia en barrica

18 meses

Capacidad (cl)

75

Graduación (% vol.)

14.5

Información general

No es necesario ser un gigante para ser realmente grande. Château Croix de Labrie 2010 es el vino top de una de las bodegas más pequeñas de Saint-Émilion, un prodigio de precisión y gusto por las cosas bien hechas.

El pequeño viñedo de poco más de 2,5 hectáreas de Château Croix de Labrie está dividido en tres parcelas, con tres terroirs bien diferenciados. Del situado en Badon, a los pies de la ladera de Pavie, procede este grand vin. Las cepas de más de 45 años de merlot con las que está elaborado, crecen de suelos formados por arena y arcilla, sobre piedra caliza, que le aportan toda la elegancia de la que hace gala.

A partir de esta inmejorable materia prima, seleccionada manualmente, arranca un proceso de elaboración minucioso que incluye la vinificación en pequeñas cubas y una crianza final de, al menos, 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Todo ello da como resultado un Saint-Émilion Grand Cru muy afrutado y denso, elegante y equilibrado, ideal para disfrutar ahora mismo o hasta 2025 con carnes a la parrilla, pollo o un buen queso francés.

Bajo la máxima de emplear “sólo lo mejor” en el proceso de creación de sus vinos, Axelle y Pierre Courdurié, dueños de Château Croix de Labrie, hacen gala de una viticultura de precisión, combinando, además, las artes tradicionales, como el arado con caballos, con el máximo respeto al medioambiente. En tan sólo un lustro, y con la asesoría del gran enólogo Michel Rolland, han convertido a sus vinos en todo un referente de calidad, tal y como demuestran las altas valoraciones que suelen recibir de la crítica especializada. Como muestra valgan los 95 puntos Parker alcanzados por este Château Croix de Labrie 2010, que el Club le trae.

La bodega

Es una de las bodegas más pequeñas de Saint-Émilion Grand Cru, pero, con toda probabilidad, también una de las más singulares. Château Croix de Labrie es el proyecto del matrimonio formado por Axelle y Pierre Courdurié, enóloga y vigneron respectivamente, iniciado en 2013 con la compra de una finca ubicada en la comuna de Saint-Christophe-des-Bardes, en pleno corazón de la A.O.C.

La fragmentación de su viñedo en pequeñas parcelas, que recuerda al mosaico que es Borgoña, la otra gran región vinícola francesa, es uno de los rasgos característicos de esta firma bordelesa. Y es que, en sus poco más de dos hectáreas y media de superficie puede presumir de contar con tres terroirs bien diferenciados: Badon (cerca de Pavie), Saint-Sulpice, (vecino de Valandraud) y Saint-Christophe-des-Bardes, un terruño, situado junto al château, que data de 1687. Los tres, sin embargo, tienen en común el claro dominio de la variedad merlot, que supone el 98% del total de las cepas plantadas.

La propia Axelle Courdurié, con el asesoramiento de lujo del gran enólogo Michel Rolland, controla rigurosamente el viñedo, desde la poda hasta la vendimia, así como el trabajo en bodega, con especial incidencia en la vinificación y la crianza. Los detalles en Château Croix de Labrie, por pequeños que sean, se antojan esenciales: el arado se realiza a caballo, la uva se clasifica una a una, a mano, y el uso de productos químicos se reduce al mínimo posible. Sus creaciones, consideradas entre los primeros vinos de garaje de la denominación, sorprenden por su precisión, exquisitez y las altas valoraciones, que suele cosechar habitualmente, de la crítica especializada.