Cillar de Silos Vendimia Seleccionada 2018 es un tinto fresco, carnoso y con un marcado carácter de fruta roja, creado en exclusiva para Vinoselección por una de las bodegas ‘top’ de la Ribera del Duero más moderna. Elaborado con tempranillo de pequeñas parcelas de viñas viejas y criado en roble francés.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
Tipo de botella
Bordelesa
Capacidad (cl)
75
Graduación (% vol.)
14.5
Cillar de Silos Vendimia Seleccionada 2018 refleja el carácter que tiene la tempranillo en las tierras Quintana del Pidio y Gumiel de Mercado, en la Ribera del Duero burgalesa. Un tinto que nace de diferentes terruños conformados por pequeñas parcelas de suelos arenosos, arcilla y limo. Tiene 6 meses de crianza en barrica de roble francés.
Cillar de Silos es una de las bodegas que desde los noventa ha dinamizado la Ribera del Duero. Una firma establecida Quintana del Pidio (Burgos), fundada por Amalio Aragón, quien en la década de los setenta, a contracorriente de sus paisanos, comenzó a reunir las mejores parcelas de viñedo viejo de tempranillo del entorno, en lugar de arrancarlas. Una zona privilegiada para esta variedad, situada a una altitud de 900 m, y que garantizaba una maduración lenta para el fruto de la vid. Los primeros vinos de Cillar de Silos vieron la luz en 1995. Desde entonces, la bodega no ha parado de crecer en calidad y reconocimiento. La bodega continúa en manos familiares, con los hijos de Amalio incorporados al proyecto.
Cillar de Silos Vendimia Seleccionada 2018 (D.O. Ribera del Duero) es ideal para acompañar platos como un cocido, cordero asado, cochinillo y embutidos ibéricos.
Color rojo cereza con ribete violáceo, bien cubierto.
Con una nariz de gran franqueza, intensa y perfumada, destacan aromas de frutos rojos y negros (arándano y mora), notas especiadas (pimienta) y minerales junto a agradables recuerdos de sotobosque, juanola y monte bajo.
En boca es muy sabroso, equilibrado, con un marcado carácter frutal (fruta roja) y un jugoso y fresco paso. Carnoso, taninos maduros integrados y un final de buena longitud.
Cillar de Silos (1994) ha logrado hacerse un hueco entre los más grandes de la Ribera del Duero. Esta bodega familiar refleja la personalidad del paisaje castellano y posee toda la esencia de los magníficos viñedos situados en la zona burgalesa de Quintana del Pidio, al norte de Aranda del Duero. Desde el principio, sus tintos han estado avalados por los críticos más reconocidos, como Robert Parker.
El fundador de la bodega fue Amalio Aragón, quien en la década de los setenta, y a contracorriente de sus paisanos, comenzó a reunir las mejores parcelas de viñedo viejo de tempranillo del entorno en una zona situada a una altitud desde los 840 hasta los 900 metros. Esta zona límite para el cultivo de la vid, unida a unos suelos pobres dominados por las calizas y las arcillas donde enraízan las cepas, favorece profundamente un perfil más fresco, elegante y frutal de los viñedos de tempranillo que tan bien domina esta bodega.
Los hijos de Amalio, Roberto (gestión y comercialización), Amelia (exportación) y Óscar (responsable vitivinícola) se unieron a su padre en esta iniciativa vitivinícola, asumiendo el gobierno de una casa que no ha parado de apostar por la inversión en la mejora de los viñedos y las instalaciones. De esta manera, en menos de tres décadas, Cillar de Silos se ha convertido en un referente de modernidad, adalid de la nueva Ribera del Duero.
Por otro lado, Cillar de Silos presume de contar con un entramado de túneles que datan de finales de siglo XVI. Túneles que ha remozado y unido para recuperar la tradición de la zona y beneficiarse de unas condiciones naturales de humedad y temperatura constantes, que resultan excepcionales para la conservación de los vinos en botella. De estas bodegas subterráneas ya salía el aprovisionamiento de vino para la orden del Monasterio de Silos durante el siglo XVII.