Cillar de Silos Vendimia Seleccionada 2020 (añada Excelente) refleja el carácter que tiene la tempranillo en las tierras Quintana del Pidio y Gumiel de Mercado, en la Ribera del Duero burgalesa. Está creado en exclusiva para Vinoselección por una de las bodegas ‘top’ de la denominación, y tiene una crianza de 4 meses en roble francés.
Temperatura servicio
Tiempo de consumo
Tipo de vino
Región
Variedad de uva
100% Tempranillo
Tipo de barrica
Barrica de roble francés
Permanencia en barrica
4 meses
Capacidad (cl)
75
Creado en exclusiva para Vinoselección, Cillar de Silos Vendimia Seleccionada 2020 resulta de ensamblar las mejores barricas de la añada 2020 (calificada como Excelente en la D.O. Ribera del Duero). A su elaboración se destinaron pequeños majuelos de tempranillo situados en Quintana del Pidió y Gumiel de Mercado (Burgos), con una edad de entre 15 y 20 años, y tiene una crianza de 4 meses en barricas de roble francés.
Ubicada en Quintana del Pidio (Burgos), Cillar de Silos forma parte del grupo de bodegas que revolucionaron la Ribera del Duero a principios de los 90 hasta situarla en lo más alto del panorama internacional. Amalio Aragón, su fundador, comenzó a reunir en la década de los setenta las mejores parcelas de viñedo viejo de tempranillo del entorno, en lugar de arrancarlas y dedicarlas a otros cultivos como por entonces era habitual en la zona. Amalio apreció que esas tierras, a casi 900 m de altitud, eran perfectas para el cultivo de la tempranillo. Los primeros vinos de Cillar de Silos vieron la luz con la añada de 1995. Desde entonces, la bodega no ha parado de crecer en calidad y reconocimiento gracias al buen hacer de los hijos de Amalio -Roberto, Amelia y Óscar-, implicados en el proyecto.
Cillar de Silos Vendimia Seleccionada 2020 (D.O. Ribera del Duero) es ideal para acompañar quesos curados, cordero, arroz con carne, carnes rojas y asadas.
Cillar de Silos (1994) ha logrado hacerse un hueco entre los más grandes de la Ribera del Duero. Esta bodega familiar refleja la personalidad del paisaje castellano y posee toda la esencia de los magníficos viñedos situados en la zona burgalesa de Quintana del Pidio, al norte de Aranda del Duero. Desde el principio, sus tintos han estado avalados por los críticos más reconocidos, como Robert Parker.
El fundador de la bodega fue Amalio Aragón, quien en la década de los setenta, y a contracorriente de sus paisanos, comenzó a reunir las mejores parcelas de viñedo viejo de tempranillo del entorno en una zona situada a una altitud desde los 840 hasta los 900 metros. Esta zona límite para el cultivo de la vid, unida a unos suelos pobres dominados por las calizas y las arcillas donde enraízan las cepas, favorece profundamente un perfil más fresco, elegante y frutal de los viñedos de tempranillo que tan bien domina esta bodega.
Los hijos de Amalio, Roberto (gestión y comercialización), Amelia (exportación) y Óscar (responsable vitivinícola) se unieron a su padre en esta iniciativa vitivinícola, asumiendo el gobierno de una casa que no ha parado de apostar por la inversión en la mejora de los viñedos y las instalaciones. De esta manera, en menos de tres décadas, Cillar de Silos se ha convertido en un referente de modernidad, adalid de la nueva Ribera del Duero.
Por otro lado, Cillar de Silos presume de contar con un entramado de túneles que datan de finales de siglo XVI. Túneles que ha remozado y unido para recuperar la tradición de la zona y beneficiarse de unas condiciones naturales de humedad y temperatura constantes, que resultan excepcionales para la conservación de los vinos en botella. De estas bodegas subterráneas ya salía el aprovisionamiento de vino para la orden del Monasterio de Silos durante el siglo XVII.